Indonesia, el cuarto país más poblado del mundo, ha aprobado un nuevo código penal que criminaliza el sexo extramarital y la difusión de noticias falsas. La reforma, de corte ultraconservador, ha sido ampliamente criticada por expertos y organizaciones de derechos humanos.
El nuevo código penal, que entró en vigor este viernes, establece penas de prisión para quienes mantengan relaciones sexuales fuera del matrimonio, así como para aquellos que promuevan la apostasía o difundan información falsa. Estas medidas forman parte de una agenda conservadora impulsada por el gobierno indonesio, que busca regular más estrictamente la moral y las costumbres de la sociedad.
"Es una reforma que va en contra de los derechos humanos y las libertades individuales", afirma Usman Hamid, director de Amnistía Internacional en Indonesia. "El Estado no debería entrometerse en la vida privada de las personas de esta manera".
Según el nuevo código, las relaciones sexuales extramaritales podrían ser castigadas con hasta un año de cárcel, mientras que la difusión de "noticias falsas" que puedan "perturbar el orden público" tendrá penas de hasta tres años de prisión. Estas medidas han generado gran preocupación entre la comunidad internacional, que teme que puedan ser utilizadas para acallar voces críticas y limitar la libertad de expresión.
"Es una regresión inaceptable en materia de derechos humanos", señala Andreas Harsono, investigador de Human Rights Watch para Indonesia. "Criminalizar el sexo entre adultos consentidos es una violación flagrante de la privacidad y la autonomía personal".
Cabe destacar que Indonesia, un país de mayoría musulmana, ya contaba con leyes conservadoras en temas de moral y costumbres. Sin embargo, este nuevo código penal endurece aún más el marco legal, generando temores sobre un posible aumento de la discriminación y la persecución de minorías.
Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han exhortado al gobierno indonesio a reconsiderar estas medidas y a alinear su legislación con los estándares internacionales de derechos humanos. Expertos advierten que la aprobación de este código penal podría tener graves consecuencias para la imagen y la reputación de Indonesia a nivel global.











