El dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, evitó este jueves confirmar o desmentir un presunto ataque de Estados Unidos contra una instalación vinculada al narcotráfico en territorio venezolano, durante una entrevista concedida al periodista español Ignacio Ramonet.
La semana pasada, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que Washington había destruido una zona utilizada para el tráfico de embarcaciones presuntamente empleadas en el transporte de drogas en Venezuela, lo que marcaría el primer ataque directo de Estados Unidos en suelo venezolano. Ante la consulta de Ramonet, Maduro se limitó a señalar que el tema podría abordarse "en unos días", subrayando que el sistema defensivo nacional garantiza la integridad territorial y la paz del país.
Estados Unidos mantiene desde agosto una presencia militar reforzada en el Caribe y ha realizado bombardeos contra embarcaciones que, según Caracas, buscan desestabilizar a su gobierno. Estos hechos han generado especulaciones en redes sociales, incluyendo un incendio en almacenes de químicos en Maracaibo que podría estar relacionado con el presunto ataque.
Pese a la tensión, Maduro reiteró su disposición a dialogar con Estados Unidos, incluso proponiendo retomar acuerdos en materia antidrogas, migración y petróleo, incluyendo inversiones de empresas estadounidenses como Chevron, y la reactivación de vuelos directos para la deportación de migrantes venezolanos indocumentados.
La entrevista se produjo horas después de que el chavismo anunciara la excarcelación de 88 personas detenidas durante las protestas poselectorales de 2024, que estallaron tras la reelección de Maduro, cuestionada por la oposición. Con estas liberaciones, suman cerca de 2.000 excarcelados, aunque organizaciones de derechos humanos estiman que aún permanecen más de 700 presos por motivos políticos.











