El gobierno de Rusia ha realizado una petición diplomática formal al Departamento de Estado de Estados Unidos para que cese su persecución de un buque petrolero que navegaba hacia Venezuela y que ahora huye de la Guardia Costera en el océano Atlántico, según dos personas con conocimiento del asunto.
La solicitud rusa fue entregada a última hora del 31 de diciembre al Departamento de Estado y también se envió al Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, dijeron las fuentes consultadas de manera anónima.
La disputa en torno a este petrolero, conocido como Bella 1 o Marinera, se produce en medio de los intentos del presidente Donald Trump por negociar un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania. Trump ha expresado repetidamente su frustración por no poder poner fin a ese conflicto.
Las autoridades estadounidenses afirman que el buque no enarbolaba una bandera nacional válida cuando intentaron detenerlo en el mar Caribe, lo que lo convertía en un barco apátrida susceptible de ser abordado según el derecho internacional. Sin embargo, la tripulación se negó a obedecer y huyó hacia el Atlántico.
En los últimos días, el Bella 1 ha intentado reclamar la protección de Rusia, pintando una bandera rusa en el costado y comunicándose con la Guardia Costera estadounidense para decir que navegaban bajo autoridad rusa. De hecho, el buque apareció recientemente en el registro oficial de embarcaciones de Rusia, con un nuevo nombre, Marinera, y con base en Sochi.
La intervención diplomática de Rusia podría complicar los esfuerzos de Estados Unidos por incautar el petrolero, lo que se deriva del continuo conflicto entre Washington y el gobierno de Venezuela. Según un experto consultado, no está claro si la concesión de un registro de bandera rusa al Bella 1 sería válida en virtud del derecho internacional.
La Casa Blanca y el Departamento de Estado no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre este asunto.












