Las autoridades rusas informaron que un ataque con drones ucranianos a un café y hotel en una aldea ocupada por Rusia en la región de Jersón dejó 27 personas muertas, entre ellas dos menores, y otras 31 heridas, incluidos cinco niños. Sin embargo, Ucrania niega haber atacado objetivos civiles y afirma que sus tropas respetan las normas del derecho internacional humanitario.
El incidente se produjo la noche del jueves, cuando al menos 100 civiles celebraban la víspera de Año Nuevo en el establecimiento. Rusia ha abierto una investigación penal por un supuesto delito de terrorismo.
Por su parte, el portavoz del Estado Mayor de Ucrania, Dmytro Lykhovii, aseguró que las fuerzas ucranianas "realizan ataques exclusivamente contra objetivos militares rusos, instalaciones del sector energético y de combustible ruso, y otros objetivos legítimos". Además, acusó a Rusia de recurrir a la desinformación y a declaraciones falsas para interrumpir las negociaciones de paz en curso.
Las acusaciones de Moscú contra Kiev se producen en medio de un impulso diplomático liderado por Estados Unidos para poner fin a la guerra de casi cuatro años en Ucrania. En este contexto, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, afirmó que el acuerdo de paz estaba "listo al 90%", pero advirtió que el 10% restante, que incluye puntos clave como los reclamos territoriales, "determinará el destino de la paz, el destino de Ucrania y Europa, y cómo vivirá la gente".
Por otro lado, Rusia lanzó durante la noche lo que las autoridades locales calificaron como "uno de los ataques con drones más masivos" en la ciudad de Zaporiyia, causando daños en docenas de edificios residenciales y otra infraestructura civil, sin reportar víctimas. En total, Rusia disparó 116 drones de largo alcance sobre Ucrania, de los cuales 86 fueron interceptados y 27 alcanzaron sus objetivos.
Estas acusaciones y contraacusaciones entre Rusia y Ucrania se producen en un momento crucial de las negociaciones de paz, que se han intensificado en las últimas semanas a ambos lados del Atlántico, con la mediación de Estados Unidos y otros países europeos.











