El grupo Gallo, propietario de la cervecera Estrella Galicia, afronta el cierre de 2025 con un balance positivo y la mirada puesta en un 2026 que promete ser igualmente exitoso para la compañía. Sin embargo, el mercado cervecero europeo en general continúa contrayéndose, con la producción, el consumo y las exportaciones disminuyendo por quinto año consecutivo, según datos del sector.
En este contexto, Estrella Galicia ha iniciado el año 2026 con una acción de comunicación singular, aprovechando uno de los momentos televisivos de mayor audiencia: las campanadas de Año Nuevo. Justo después de la medianoche del 1 de enero, Cristina Pedroche y Alberto Chicote, junto a los presentadores de la Televisión de Galicia, sorprendieron a los espectadores al brindar no con una copa, sino con un Hielo Estrella Galicia, dando así el pistoletazo de salida a la nueva campaña de la cervecera gallega.
La iniciativa se enmarca en la celebración del 120 aniversario de Hijos de Rivera, la empresa matriz de Estrella Galicia, y parte de un hecho histórico: en sus orígenes, en 1906, la compañía nació como fábrica de cerveza y de hielo. A partir de esta dualidad, la campaña plantea una pregunta clave: ¿qué habría ocurrido si la empresa hubiese optado por fabricar hielo en lugar de cerveza? Sobre este planteamiento se construye un relato que recurre al humor para recrear un universo alternativo en el que Estrella Galicia habría desarrollado su actividad en torno al hielo.
Tras el brindis en directo, el spot emitido introdujo al público en ese escenario ficticio, con imágenes en las que los tradicionales tanques de cerveza se transforman en grandes bloques de hielo, las líneas de embotellado producen cubos con el logotipo de la marca y los medios recogen titulares de tono surrealista. El relato juega con los códigos habituales de la compañía, trasladándolos a este contexto imaginario para reforzar el contraste.
La campaña recupera además elementos reconocibles de la historia publicitaria de Estrella Galicia, como el anuncio de Maritrini, y lleva la narrativa al extremo con escenas que refuerzan el tono humorístico, desde tatuajes de hielo hasta la reinterpretación de Huebox el tirador de cerveza doméstico de la marca convertido en un gran huevo helado. Todo ello desemboca en una conclusión clara: la mejor decisión fue dedicarse a aquello que la compañía sabe hacer.
Con esta acción, Estrella Galicia subraya uno de los mensajes centrales de su posicionamiento: la diferenciación no reside únicamente en el producto, sino en la forma de hacerlo. "Porque lo que nos define no es lo que hacemos, sino cómo lo hacemos", señala la marca, una idea que articula esta campaña conmemorativa y que conecta con su trayectoria centenaria.
La acción comenzó a desplegarse a finales de diciembre y continuará activa durante los primeros días de enero, con presencia en televisión, redes sociales y contenidos especiales. El objetivo es amplificar la conversación en torno al aniversario y reforzar el vínculo con los consumidores en un momento simbólico para la marca y para el conjunto del sector.









