La Corte Suprema de Justicia de Panamá se prepara para elegir a su nuevo presidente, luego de que la actual titular, María Eugenia López Arias, concluya dos períodos consecutivos al frente del máximo tribunal. En este contexto, los magistrados Olmedo Arrocha y Carlos Vásquez se perfilan como los principales candidatos para asumir el cargo.
Arrocha, nombrado durante la administración del expresidente Juan Carlos Varela, ha sido uno de los principales impulsores de la implementación del nuevo Código Procesal Civil, que entró en vigencia el pasado 11 de octubre. Esta reforma busca reducir los tiempos de tramitación de los procesos en la jurisdicción civil, eliminando el rezago judicial que afecta a los despachos.
Por su parte, Vásquez se desempeña en la Sala Tercera Contencioso Administrativa y Laboral, y preside la Comisión de Reforma y Modernización de esta jurisdicción, con el objetivo de acelerar el trámite de los procesos.
Además, la magistrada Ariadne García también habría manifestado interés en ocupar la presidencia del máximo tribunal. García fue designada durante la administración del expresidente Laurentino Cortizo y forma parte de la Sala Penal.
La elección del nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia estará marcada por la presencia de dos nuevos magistrados: Gisela Agurto Ayala, quien reemplazó a Cecilio Cedalise en la Sala Tercera, y Carlos Villalobos Jaén, quien asumió en la Sala Civil en reemplazo de Ángela Russo. Ambos fueron designados por el expresidente José Raúl Mulino el año pasado.
Según las fuentes consultadas, la magistrada Agurto cuenta con reconocimiento dentro del Pleno de la Corte, debido a su trayectoria como funcionaria de carrera del Órgano Judicial y su experiencia previa como magistrada suplente en la Sala Tercera.
El proceso de elección del nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia sigue un procedimiento interno claramente definido. El cargo se elige por el Pleno de los nueve magistrados, mediante una sesión formal en la que los miembros pueden postularse a sí mismos o proponer a otros colegas. La elección se define por mayoría simple de votos, es decir, al menos cinco de los nueve magistrados, y el mandato tiene una duración de dos años.
Entre las principales funciones del presidente de la Corte Suprema de Justicia se encuentran presidir las sesiones del Pleno, coordinar la agenda institucional, representar al Órgano Judicial ante los demás poderes del Estado y supervisar la gestión administrativa del sistema judicial. Además, el presidente también preside una de las salas de la Corte, participando activamente en la función jurisdiccional.
Durante la administración de María Eugenia López Arias, la Corte Suprema de Justicia estuvo en el centro de la polémica debido a varias decisiones, como la aprobación de un fondo de jubilación que permitía a los magistrados retirarse con el 100% de su salario. Tras la presión ciudadana, el Pleno de la Corte decidió suspender esta medida.
Otros aspectos cuestionados de la gestión de López Arias fueron la intención de alquilar un vehículo blindado para su movilización, luego de que una bala impactara uno de los ventanales de su despacho, y el ajuste salarial de $4,000 que elevó los ingresos mensuales de los magistrados a $14,000.
Sin embargo, también se destacan logros de su administración, como la implementación del Código Procesal Civil, el incremento del presupuesto operativo del Órgano Judicial, la construcción de nuevos juzgados en áreas remotas y los avances en la carrera judicial. Cifras oficiales indican que en los últimos cinco años se gestionaron 821,000 casos, de los cuales 763,000 fueron resueltos, lo que representa un 93% de descongestión procesal y una reducción del 30% del rezago judicial.









