En once años, de mayo del 2014 a mayo del 2025, el Ministerio Público (MP) han ingresado 288 mil 709 denuncias por robo de celulares. De ese total, menos del 1%, alrededor de 2 mil 400 denuncias, llegaron a sentencia.
La Policía Nacional Civil (PNC) ha identificado estructuras criminales que venden los dispositivos para repuestos en la Ciudad de Guatemala, mientras que los de alta gama son trasladados a México. El MP coincide con la policía: ahora los robos de celulares son atribuidos al crimen organizado.
David Custodio Boteo, director general de la PNC, explica la evolución de las bandas dedicadas al robo de teléfonos. Inicialmente, los dispositivos se vendían como usados en plazas y centros comerciales; sin embargo, con la evolución de la tecnología para bloquear los aparatos, ahora son trasladados a México.
"Los celulares de alta gama, al igual que las motocicletas marca Pulsar -cotizadas por su rapidez para ser utilizadas en ilícitos o para obtener repuestos- han sido detectados camino a México. A veces son grupos criminales que operan directamente entre Guatemala; son bandas transnacionales que obtienen documentos para legalizar la tenencia en México", comentó.
Agregó que esas bandas criminales pueden desbloquear los teléfonos a través de aplicaciones, para poder venderlos como nuevos en otro país.
Custodio Boteo añadió que los dispositivos de baja gama se quedan en el país, y los criminales los utilizan para ingresarlos a los centros carcelarios y realizar llamadas extorsivas.
"De esa forma, no queda registro de quién es el propietario del dispositivo o quién realizó la llamada", dijo el director.
Comentó que también han detectado que una gran parte de las denuncias por robo de teléfonos son falsas, aunque no detalló el porcentaje.
"Una gran cantidad de esas denuncias han sido por pérdida o extravío; definitivamente, es un requisito para requerir un nuevo aparato telefónico a las empresas, pagando únicamente un deducible", reconoció.
El director de la policía afirmó que han identificado una red de comerciantes dedicada a vender piezas de teléfonos robados como repuestos. También los comercializan en mercados de la capital.
"El lugar más álgido para nosotros, donde constantemente se realizan operativos y capturas, es el mercado de El Guarda; generalmente, los asaltantes de buses van a vender esos dispositivos a ese mercado", comentó.
Otros mercados donde han sido incautados celulares robados son La Presidenta (zona 1), San Martín (zona 6), Kennedy (zona 18) y Villa Nueva.
Kleiber Sical, jefe de la Fiscalía contra el Crimen Organizado del MP, indicó que el robo de celulares ahora se aborda como delincuencia organizada, para que los jueces impongan sanciones más severas a los implicados.
"De un tiempo acá se ha logrado identificar un fenómeno criminal muy incidente, que es el robo y hurto de celulares. Esto quiere decir que no solo se individualiza a quienes los roban en la calle, sino también a quienes los solicitan, los venden, los liberan o los ofrecen en redes sociales, como Marketplace en Facebook ", comentó.
De las 288 mil 709 denuncias ingresadas al MP entre el 1 de mayo del 2014 y el 31 de mayo del 2025, solo 2 mil 333 concluyeron en una condena por la vía común, 21 mediante procedimiento abreviado y 224 por aceptación de cargos.
A criterio de Sical, una sentencia resuelve otros casos similares, porque ataca el fenómeno.
"Yo voy por el fenómeno: si una persona se robó cien teléfonos y logramos que un juzgado lo condene, resolvimos cien denuncias", explicó.
Los datos del MP muestran que del total de denuncias, 45 mil 695 fueron archivadas, 10 mil 54 desestimadas en las sedes fiscales y 5 mil 197 por desestimación judicial.
Sical comentó que la mayoría de las denuncias archivadas se deben a que el celular no fue robado con violencia.
"En las entrevistas y declaraciones de las víctimas se determina que fue un extravío. Entonces, se cambia la tipificación de robo y hurto por extravío", dijo.
El fiscal coincidió en que muchas denuncias por "robo de equipo de terminal móvil" se presentan únicamente para justificar ante las empresas la reposición del dispositivo.
"Eso se lo piden a las telefonías para recuperar sus números y obtener un nuevo aparato. No hay interés real en que se resuelva el caso; por eso se opta por la desestimación", explicó el jefe de la Fiscalía contra el Crimen Organizado.
Prensa Libre consultó a las operadoras telefónicas sobre el requisito de la denuncia para recuperar la línea o activar el seguro por robo, pero no se obtuvo respuesta.
Las estadísticas del MP demuestran que de mayo del 2014 a mayo del 2018 se archivaron, en promedio, 2 mil 149 denuncias anuales. Desde que María Consuelo Porras asumió como fiscal general ese año, el promedio anual subió a 4 mil 456 durante su primera gestión y a 5 mil 960 en su segundo período.
Los datos del MP indican que 221 mil 736 (76.78%) de las denuncias por robo de celulares fueron depuradas en la Oficina de Atención Permanente (OAP).
Marisol Son, exfiscal del MP y analista en seguridad, explicó que desde el 2018 se incrementaron los casos desestimados para reducir la mora fiscal.
"Es muy apresurado desestimar un caso en 15 o 20 días, ya sea en sede fiscal o a través del Organismo Judicial", opinó.
Detalló que una vez ingresada la denuncia, deben realizarse diligencias como la revisión de cámaras en el lugar del hecho, entrevistas a testigos y verificación de elementos suficientes para iniciar una investigación.
Agregó que hay deficiencias en las investigaciones del MP debido a la constante rotación de fiscales.
"El MP ha perdido la especialización: ya no hay un fiscal natural que le dé seguimiento al caso", añadió.
Afirmó que el robo de celulares debe abordarse con un enfoque especializado para desarticular las estructuras que los trasladan fuera del país.
"Hay que hacer una investigación profunda para determinar qué hacen con los teléfonos, hacia dónde va ese fenómeno criminal y por qué se da", concluyó.











