Este año, el análisis del discurso de los principales líderes estadounidenses en política exterior ha cobrado especial relevancia, dadas las importantes decisiones que se están tomando sobre los asuntos mundiales. Expertos destacan los diferentes estilos de comunicación empleados por figuras como Donald Trump, J.D. Vance y Marco Rubio.
El estilo directo y carente de argumentación de Donald Trump ha sido señalado como polarizante y de "retórica simple y promesas de grandeza". En contraste, la comunicación de J.D. Vance, vicepresidente de Estados Unidos, se ha descrito como "una alta pieza de retórica", con críticas elaboradas a la situación en Europa. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, es reconocido por sus "intervenciones como silogismos elaborados" para fundamentar las acciones de política exterior.
Estos contrastes en los estilos discursivos reflejan la complejidad de la política exterior estadounidense en un momento de importantes decisiones globales. Analistas señalan la necesidad de profundizar en el estudio de estos discursos para comprender mejor los intereses y las estrategias detrás de las acciones de Washington.
En un contexto de creciente polarización, el desafío radica en lograr una comunicación que transmita claridad, coherencia y un genuino interés por construir relaciones internacionales constructivas, respetando la soberanía de los países. Será un año crucial para observar cómo evolucionan los estilos discursivos de los líderes estadounidenses y su impacto en la política exterior.












