El refugio de La Promesa, un lugar que ha brindado cobijo y esperanza a tantos necesitados, se enfrenta a una grave crisis. Samuel, el encargado del refugio, ha confesado a Petra que, más pronto que tarde, se verá obligado a cerrar sus puertas por falta de recursos.
Esta noticia ha caído como un jarro de agua fría entre los habitantes de La Promesa, quienes han visto cómo este espacio se ha convertido en un pilar fundamental de la comunidad. Las cocineras, encabezadas por Toño, han intentado animar al joven a que exprese sus preocupaciones a Enora, la mujer que ha demostrado un gran compromiso con el refugio.
Por otro lado, el hijo de Simona ha abierto su corazón a Enora, confesándole su temor de que su tío no lo acepte. Mientras tanto, Cristóbal ha accedido a contratar a Carlo, pero ha establecido que trabajará bajo la supervisión de Santos. María Fernández se ha sorprendido al verlo de nuevo en La Promesa, y no descarta que termine confesando la verdad sobre su pasado.
La crisis del refugio se suma a otras tensiones que se viven en La Promesa. Martina, por ejemplo, insta a su prometido Jacobo a hacer más planes de cara a su boda, mientras que Margarita muestra su preocupación por la deriva del marqués con Leocadia. Alonso, por su parte, escucha las preocupaciones de Margarita y trata de evitar que la situación se salga de control.
En medio de este panorama, Manuel visita de nuevo a Curro y le promete que no se detendrá, incluso si eso implica que su hermano tenga que matarlo. Finalmente, consigue llegar hasta él y abrazarlo con desesperación, en una escena cargada de emoción.
La crisis del refugio de La Promesa pone de manifiesto la fragilidad de la situación que viven muchos de sus habitantes. La falta de recursos amenaza con cerrar un espacio que ha sido fundamental para brindar ayuda y esperanza a quienes más lo necesitan. ¿Podrán los personajes encontrar una solución antes de que sea demasiado tarde? El futuro del refugio y de la propia comunidad de La Promesa pende de un hilo.


