Ecuador ha anunciado el cierre de la mayoría de sus pasos fronterizos con Colombia y Perú, manteniendo únicamente los centros de atención binacionales de Rumichaca y Huaquillas como los únicos autorizados para el tránsito entre países. Esta medida, que entró en vigor este miércoles 24 de diciembre, se debe a "razones de seguridad nacional", según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador.
La Cancillería peruana indicó que ha establecido contacto con su contraparte ecuatoriana para "adoptar medidas que permitan gestionar la presente situación y reforzar de manera conjunta el combate contra la delincuencia organizada transnacional y el control de la migración irregular". Por su parte, el presidente peruano, José Jerí, y su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa, acordaron en una reunión reciente reforzar la seguridad fronteriza con apoyo tecnológico.
Esta decisión de Ecuador se produce en un contexto de preocupación regional por el aumento de la criminalidad transfronteriza, incluyendo la minería ilegal y el narcotráfico. Ambos mandatarios han reconocido la necesidad de abordar estos desafíos de manera conjunta entre los países vecinos.
Si bien las autoridades han enfatizado que esta medida responde a "razones de seguridad nacional", la restricción de la movilidad en las fronteras también podría tener implicaciones económicas y sociales para las comunidades que dependen del flujo de personas y mercancías entre los países. Será crucial que los gobiernos de la región trabajen de manera coordinada para encontrar soluciones que equilibren la seguridad y el desarrollo de las zonas fronterizas.


