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Informe del Congreso de EE. UU. sostiene que el COVID-19 se originó en un laboratorio de Wuhan

Un informe de un subcomité del Congreso de Estados Unidos, presentado en la Casa Blanca, atribuyó el origen del COVID-19 a un incidente en el laboratorio de Wuhan, China.

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Informe del Congreso de EE. UU. sostiene que el COVID-19 se originó en un laboratorio de Wuhan
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Un informe del Congreso de Estados Unidos concluye que la pandemia de COVID-19 se originó por una fuga en un laboratorio de Wuhan, China, descartando la teoría del salto natural. El documento sostiene que el virus fue modificado deliberadamente mediante investigaciones de ganancia de función y señala que hubo contagios previos a los casos oficiales, acusando al gobierno chino y a la OMS de ocultar información crítica por presiones políticas. El reporte también cuestiona la gestión de Anthony Fauci y las autoridades sanitarias estadounidenses por desestimar la hipótesis del laboratorio. Asimismo, califica de arbitrarias y sin base científica medidas como los confinamientos y el distanciamiento social, subrayando el impacto devastador que estas restricciones tuvieron en la economía, la salud mental y la educación global.

Un informe detallado elaborado por el Subcomité Especial del Congreso de Estados Unidos ha concluido que la pandemia del Coronavirus (COVID-19) tuvo su origen en un incidente ocurrido en un laboratorio ubicado en la ciudad de Wuhan, China. El documento, que ha sido difundido desde la Casa Blanca, descarta formalmente la hipótesis de que el contagio se haya producido mediante un salto natural desde animales hacia los seres humanos.

De acuerdo con las investigaciones plasmadas en el reporte, el virus se filtró como consecuencia de investigaciones de "ganancia de función". En este tipo de procesos, se alteraron organismos biológicos sin contar con las medidas de bioseguridad adecuadas. El análisis oficial sostiene que el virus presentaba características biológicas que no se encuentran en la naturaleza, lo que indica que fue modificado deliberadamente en el Instituto de Virología de Wuhan con el objetivo de volverlo más peligroso o aumentar su capacidad de transmisión.

Uno de los puntos neurálgicos del informe es el hallazgo de datos previos a los primeros casos oficiales de la enfermedad. La investigación señala que investigadores del laboratorio de Wuhan presentaron síntomas similares a los del COVID-19 durante el otoño de 2019, meses antes de que la crisis sanitaria fuera reportada públicamente. Esta evidencia es presentada por el comité como el dato central para refutar la teoría que situaba el origen del contagio en un mercado local.

En el ámbito político y judicial, el documento menciona el caso de Anthony Fauci, quien se acogió a la Quinta Enmienda durante una audiencia del Senado estadounidense. Esta acción ocurrió tras una citación impulsada por Rand Paul en el marco de las indagaciones sobre los orígenes del virus. Asimismo, el informe cuestiona la gestión sanitaria interna de Estados Unidos, señalando directamente a instituciones de salud y al propio Fauci por haber desestimado la hipótesis de la fuga de laboratorio para dar prioridad y respaldo a la tesis del origen animal.

A nivel internacional, el reporte es severo con el Gobierno de Beijing y la Organización Mundial de la Salud (OMS). El documento acusa a ambas entidades de haber actuado bajo presiones políticas, manifestando una falta de transparencia y el ocultamiento de datos críticos durante las etapas iniciales de la crisis. Según el texto, estas acciones fueron emprendidas para proteger los intereses del régimen chino. Como consecuencia inmediata de estas revelaciones, se ha planteado una nueva acusación formal contra China, además de emitir observaciones severas sobre las decisiones sanitarias adoptadas en Washington durante la emergencia.

El alcance del informe parlamentario no se limitó únicamente al origen del patógeno, sino que extendió sus críticas hacia las medidas de mitigación adoptadas globalmente. El texto califica de arbitrarias órdenes como el distanciamiento social de dos metros y los confinamientos obligatorios. El comité sostiene que estas medidas carecían de un respaldo científico adecuado y provocaron un impacto devastador tanto en la economía como en la salud mental de la población.

El análisis concluye que los costos derivados de las restricciones prolongadas superaron los beneficios obtenidos. En este sentido, se detalla que las políticas de aislamiento profundizaron los problemas de salud mental, deterioraron la salud física general y alteraron negativamente el desarrollo de niños y jóvenes. De igual manera, el documento critica la implementación de los pasaportes sanitarios, afirmando que, a pesar de no poseer una base científica sólida, terminaron convirtiéndose en un mecanismo de exclusión para las personas que no estaban vacunadas.

Finalmente, el reporte dedica un apartado especial al cierre de las instituciones educativas. La interrupción prolongada de las clases presenciales es catalogada como uno de los mayores errores cometidos durante la pandemia, debido a que amplió las desigualdades educativas que ya existían previamente.

A seis años de la declaratoria oficial de la pandemia de Covid-19, el informe se publica en un contexto donde el mundo se encuentra en una etapa de convivencia con el virus, manteniendo la vigilancia sobre la aparición de nuevas variantes.

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