Acción Popular, uno de los partidos políticos más antiguos del Perú, ha tomado medidas drásticas en un plenario realizado este sábado. Por un lado, han declarado la vacancia del presidente Alfredo Barnechea por incumplir sus funciones, y por otro, han ratificado el cese de Cinthia Pajuelo, expresidenta del Comité Nacional Electoral del partido, quien se encuentra investigada por irregularidades en las elecciones primarias.
Estas decisiones fueron confirmadas por Ricardo Burga, exparlamentario y dirigente de Acción Popular, quien también indicó que no se aprobó la autorización a los militantes para que postulen por otros partidos en las Elecciones Generales 2026.
Según Burga, el plenario acordó por unanimidad realizar una auditoría a las cuentas partidarias de los fondos públicos e ingresos del partido desde junio de 2023 hasta la fecha. Además, se aceptó la renuncia de los demás integrantes del Comité Electoral Nacional, y se convocará a un plenario nacional el próximo 27 de diciembre para elegir a un nuevo comité y definir las reglas de juego para las próximas Elecciones Regionales y Municipales 2026.
La decisión de destituir a Barnechea y Pajuelo se produce en un momento crucial para Acción Popular, que recientemente presentó un recurso de nulidad ante el pleno del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) contra la resolución que lo excluyó de las Elecciones Generales 2026.
Estos movimientos internos evidencian una profunda crisis dentro del partido, que busca reordenarse y reestructurarse de cara a los próximos comicios. La destitución de sus principales líderes y la auditoría a las cuentas partidarias sugieren un intento por sanear la organización y recuperar la confianza de sus militantes y del electorado.
Sin embargo, el camino no será sencillo. Acción Popular, uno de los partidos más tradicionales del país, deberá hacer frente a estos desafíos y encontrar un rumbo que le permita mantenerse como una opción viable en el escenario político peruano.


