El Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha implementado diversas estrategias para evadir una resolución reciente emitida por la Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral (INE). Dicha determinación prohibía al partido tricolor referirse a Morena, el partido que actualmente se encuentra en el poder, bajo el término de “narcopartido”.
La controversia inició luego de que el INE determinara que el uso de expresiones como “narcogobierno”, “narcopartido”, “narcopolíticos” o “Cártel de Morena” en publicaciones oficiales podría constituir la imputación de hechos o delitos falsos en perjuicio de Morena. Según el órgano electoral, estas calificaciones se realizaron sin un sustento fáctico que las respaldara, asociando al partido con el narcotráfico de manera improcedente. Debido a esto, el INE decidió que era procedente la adopción de medidas cautelares sobre cinco publicaciones específicas realizadas desde las cuentas oficiales del PRI y de su dirigente nacional.
Ante esta situación, Alejandro Moreno Cárdenas, senador y presidente nacional del PRI, manifestó su total rechazo a la resolución. El líder priista calificó la medida como un acto de censura diseñado específicamente para silenciar a las voces de la oposición en el país. A través de sus cuentas oficiales, Moreno señaló que esta resolución no hace más que fortalecer la censura, limitar la crítica política y brindar una protección indebida a Morena. En sus declaraciones, subrayó que mientras se aplican estas restricciones, México continúa enfrentando problemas graves como la violencia, la impunidad creciente y el control territorial ejercido por el crimen organizado.
A pesar de la prohibición, Alejandro Moreno adelantó que el PRI no dará marcha atrás en sus denuncias sobre lo que define como el “desastre que vive el país”. El dirigente aseguró que el partido impugnará la resolución del INE, argumentando que ninguna votación de este órgano electoral tiene la capacidad de borrar los presuntos vínculos y los señalamientos de carácter internacional que pesan sobre funcionarios y líderes del movimiento guinda. Moreno criticó lo que denominó una “complicidad institucional” destinada a proteger a quienes, según su postura, están destruyendo a México y entregando el territorio nacional a los responsables de la muerte y la violencia.
Fiel a un estilo confrontativo, el PRI encontró la manera de burlar las restricciones impuestas por el INE mediante el uso de recursos visuales y juegos de palabras en sus redes sociales. En una de sus publicaciones, el partido compartió la imagen de una mujer que intenta cubrir con una tela la frase “Morena narcopartido”, sugiriendo que el intento de ocultar la frase no elimina la realidad de la misma.
Asimismo, el partido difundió otras imágenes donde se referían a Morena como un “Conartidopar...”, justificando la palabra incompleta con la frase: “el INE nos prohibió usar ciertas palabras”. En otra publicación más, el PRI utilizó un código visual donde escribieron la letra “N”, seguida de la foto de un arco y la palabra “Partido”, formando así una referencia indirecta al término prohibido.
Por su parte, Manuel Añorve, coordinador del PRI en el Senado, elevó la crítica señalando que la orden para que el INE prohibiera a Alejandro Moreno calificar a Morena como un “narcopartido” provino directamente de Palacio Nacional. Añorve lamentó que la presidenta Claudia Sheinbaum haya celebrado esta decisión, a la cual calificó como una censura motivada por la incapacidad del gobierno para soportar las críticas.
Añorve afirmó en sus redes sociales que a Morena “les duele que les digamos lo que son: Un narcopartido” y aseguró que, aunque busquen silenciar a la oposición, no lo lograrán. El senador defendió la postura de Alejandro Moreno, describiéndolo como un opositor valiente que no se arrodilla ni se calla al decir las cosas como son. Finalmente, el legislador reiteró que la etiqueta de “narcopartido” es una carga que Morena llevará durante toda su existencia, insistiendo en que el régimen intenta callar a quienes exponen sus verdades.


