El Gobierno de Castilla-La Mancha ha confirmado la detección de un caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en un varón de 46 años. El paciente, procedente del área sanitaria de Puertollano, en la provincia de Ciudad Real, ha sido diagnosticado con esta enfermedad viral y, debido a la naturaleza de la patología, ha sido trasladado para recibir atención especializada en la Unidad de Enfermedades Infecciosas de Alto Riesgo del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, ubicado en Madrid.
Desde el momento en que se confirmó el diagnóstico, la Dirección General de Salud Pública ha puesto en marcha todas las medidas necesarias para gestionar la situación. El traslado del paciente desde Ciudad Real hasta la capital madrileña no se ha realizado de manera convencional; para ello, se ha empleado un dispositivo sanitario específicamente preparado para este tipo de situaciones críticas. El objetivo primordial de este despliegue ha sido la aplicación rigurosa de los protocolos de bioseguridad y las medidas de protección establecidas, asegurando así la integridad y seguridad tanto del propio paciente como de los profesionales sanitarios que han intervenido en el proceso y del entorno general.
En paralelo al traslado y la hospitalización, la Dirección General de Salud Pública mantiene activados los protocolos de vigilancia epidemiológica y los planes de seguimiento previstos para este tipo de contingencias. Estas acciones se llevan a cabo en una coordinación estrecha y constante con los servicios asistenciales implicados y las autoridades sanitarias competentes, con el fin de monitorizar la evolución del caso y prevenir cualquier riesgo adicional.
Sobre la naturaleza de la enfermedad, el director general de Salud Pública, Joaquín Torres, ha proporcionado detalles técnicos fundamentales. Ha explicado que la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es una patología de origen viral que se transmite, por lo general, a través de la picadura de garrapatas. Específicamente, el vector responsable es un tipo particular de garrapata denominada Hyalomma, cuya procedencia es africana. Asimismo, ha subrayado que se trata de una zoonosis, es decir, una enfermedad que se transmite de animales a humanos, y que está estrechamente relacionada con la actividad ganadera.
Es importante destacar que esta enfermedad es poco frecuente en el continente europeo y, muy especialmente, en España, ya que es una patología endémica principalmente en África. En cuanto a la evolución clínica de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, se ha informado de que la enfermedad se manifiesta fundamentalmente a través de dos fases diferenciadas. La primera fase se caracteriza por la aparición brusca de fiebre, acompañada normalmente de cefaleas (dolor de cabeza) y dolores musculares. Posteriormente, el paciente puede entrar en una segunda etapa, denominada fase hemorrágica. Esta segunda fase es la de mayor gravedad clínica y es, además, la etapa en la que existe una mayor posibilidad de transmisión.
Ante la aparición de este caso, la Dirección General de Salud Pública ha emitido una serie de recomendaciones preventivas dirigidas a la población para reducir el riesgo de contagio por garrapatas. En primer lugar, se aconseja evitar caminar campo a través, sugiriendo en su lugar el uso de senderos señalizados. Esta recomendación se basa en que las garrapatas suelen habitar en las hierbas y aprovechan el roce con el cuerpo humano para posarse y adherirse.
Además, las autoridades sanitarias enfatizan la importancia de realizar una revisión exhaustiva al regresar de cualquier excursión o actividad en el campo. Se recomienda revisar minuciosamente la ropa, la superficie del cuerpo y, de manera muy especial, el cuero cabelludo, ya que las garrapatas pueden quedar ocultas en estas zonas. Por último, se ha señalado que, en muchos casos, el uso de repelentes específicos diseñados para combatir las garrapatas puede resultar de gran utilidad cuando se acuda a entornos rurales o naturales.


