La madrugada de este día estuvo marcada por un hecho trágico que conmocionó al sector oriente de la capital. Un violento accidente de tránsito ocurrido en la comuna de Ñuñoa terminó con la vida de un funcionario de Carabineros de 35 años, quien perdió la vida luego de que su vehículo particular colisionara violentamente contra la parte posterior de un bus del transporte público que se encontraba detenido en la calzada.
La víctima, un uniformado que se desempeñaba profesionalmente en el área administrativa de la Dirección de Orden y Seguridad, no se encontraba en ejercicio de sus funciones al momento del siniestro. El carabinero estaba disfrutando de su franco, aprovechando su fin de semana libre, cuando ocurrió el impacto que le costaría la vida.
El incidente se registró aproximadamente a las 05:40 horas. El fuerte estruendo provocado por la colisión alertó a los pocos transeúntes que circulaban por la zona, específicamente en la intersección de Avenida Grecia con Pedro de Valdivia. De acuerdo con los primeros antecedentes, y mientras la policía continúa indagando las causas exactas, el Toyota de modelo antiguo que conducía la víctima perdió el control mientras se desplazaba en dirección al poniente, incrustándose de lleno contra la máquina de pasajeros que estaba estacionada en la vía.
Un factor determinante en el escenario del accidente fue el estado del pavimento. La calzada se encontraba completamente mojada debido al sistema frontal que actualmente afecta a la Región Metropolitana, lo que podría haber influido en la adherencia del vehículo y en la capacidad de maniobra del conductor antes del impacto.
Ante la emergencia, se activaron los protocolos de respuesta inmediata. Equipos de Bomberos, personal del SAMU y agentes de seguridad del municipio llegaron rápidamente al lugar del accidente para prestar auxilio. A pesar de que los profesionales de la salud llevaron a cabo intensas maniobras de reanimación directamente sobre la calzada, las lesiones sufridas por el funcionario debido a la magnitud del golpe resultaron ser incompatibles con la vida, confirmándose su fallecimiento en el sitio.
Durante las labores de rescate y extracción, un detalle técnico llamó la atención de los rescatistas y peritos presentes: el vehículo de la víctima no activó ningún sistema de airbags, a pesar de la violencia del choque contra la estructura del bus. Este elemento se suma a los puntos de análisis de la investigación en curso.
Para esclarecer los hechos, la Sección de Investigación de Accidentes en Tránsito (SIAT) de Carabineros se instaló en el cruce de las avenidas para levantar las pericias correspondientes. Los expertos peritos se encuentran trabajando en la zona buscando marcas de frenado en el pavimento y analizando diversos factores críticos, tales como un posible exceso de velocidad o el efecto del agua acumulada en la superficie, para determinar si estos elementos detonaron la pérdida de control del móvil Toyota.
En cuanto a los ocupantes del transporte público, se informó que ninguno de los pasajeros del bus resultó herido tras el impacto. No obstante, la atención de las autoridades también se centró en la conductora de la micro. La trabajadora fue trasladada para prestar su declaración formal y someterse a los exámenes de rigor. El objetivo de esta diligencia es establecer el motivo exacto por el cual la máquina se encontraba detenida en una pista de circulación y, fundamentalmente, en un punto que no correspondía a un paradero autorizado de transporte público.
Finalmente, el cuerpo del funcionario fue derivado al Servicio Médico Legal (SML) para la realización de las pericias toxicológicas de rigor, procedimiento estándar en este tipo de fatalidades. Debido a la magnitud del accidente y los trabajos de la SIAT, el tránsito por Avenida Grecia se mantuvo con diversos desvíos y complicaciones durante gran parte de la mañana, afectando la conectividad en el sector oriente de Santiago.


