La Agencia Reguladora de Transporte del Estado de São Paulo (Artesp) ha determinado que la Compañía Paulista de Trenes Metropolitanos (CPTM) retome la operación de las líneas 11-Coral, 12-Safira y 13-Jade por un periodo de 90 días. Esta decisión administrativa implica el desplazamiento temporal de la concesionaria Trivia Trens, empresa que había asumido la gestión de dichas líneas apenas el pasado martes 21.
La medida surge en un contexto de alta tensión tras el registro de un incendio en un vagón de un tren de la línea 12, ocurrido horas antes de que se anunciara la resolución regulatoria. El incidente ha tenido una repercusión inmediata no solo en la movilidad urbana de la capital paulista, sino también en el escenario político del estado, afectando la relación entre el actual gobernador, Tarcísio de Freitas (Republicanos), y su principal adversario electoral, Fernando Haddad (PT).
En términos operativos, la situación del sistema ferroviario presenta matices. Mientras que las líneas 11 y 13 han retomado su circulación normal tras el incidente, la línea 12 operaba de manera parcial hasta el final de la tarde del jueves. Un punto crítico permanece el servicio del Expresso Aeroporto, que conecta el centro de la capital con el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, el cual se mantiene suspendido.
Desde la perspectiva del gobierno estatal, el tono predominante es la cautela. El gobernador Tarcísio de Freitas ha dispuesto la apertura de una investigación formal para esclarecer las causas del incendio. Según el análisis de Pedro Venceslau en el programa CNN 360º, la prórroga de la gestión de la CPTM por 90 días responde a una estrategia de espera; la administración gubernamental aguarda los resultados de dicha investigación para construir una narrativa que permita defender la viabilidad de las concesiones.
Fuentes cercanas al mandatario han subrayado que Tarcísio de Freitas no mantiene una postura dogmática respecto a las privatizaciones o concesiones. Como prueba de esta flexibilidad, se ha citado el caso de la línea 17-Ouro del Metro, la cual estaba prevista originalmente para ser entregada a la iniciativa privada, pero terminó permaneciendo bajo gestión estatal tras evaluarse que el desempeño del servicio era satisfactorio.
Paralelamente, el episodio ha sido rápidamente integrado en la estrategia política de Fernando Haddad y el Partido de los Trabajadores (PT). Si bien las concesiones ya formaban parte de los discursos del precandidato, el foco de las críticas se centraba anteriormente en la privatización de Sabesp, entidad que, según datos del Procon, lidera el ranking de quejas en el estado de São Paulo. Sin embargo, el incendio en la línea 12 ha desplazado el transporte ferroviario a la primera línea de la campaña petista, utilizando las redes sociales y a parlamentares para difundir el tema.
Emídio Souza, coordinador del programa de gobierno de Haddad, ha sido enfático al declarar que este incidente será utilizado como un argumento central de campaña para cuestionar la estrategia de concesiones del actual gobernador. Souza calificó estas concesiones como una "privatización temporaria" y señaló que el incendio es un reflejo del "grado de improvisación" que habría quedado en la CPTM tras la decisión de concesionar el servicio.
Asimismo, el coordinador del plan de gobierno de la oposición calificó como "curioso" el hecho de que el plazo de 90 días otorgado para el retorno de la CPTM coincida exactamente con el periodo electoral. Ante este escenario, la propuesta de Haddad incluye la revisión de las concesiones actuales, la implementación de una auditoría exhaustiva y la reorganización de las agencias reguladoras del estado.


