La región de Junín ha sido escenario de una tragedia tras el registro de un sismo que ha dejado un saldo preliminar de seis personas fallecidas y más de 20 heridos. El epicentro del movimiento telúrico se situó en una zona cercana a la localidad de Chupaca, provocando severos daños materiales en la infraestructura y las viviendas de la zona, especialmente en la comunidad de Pumpunya, ubicada en el distrito de Chongos Bajo.
De acuerdo con el reporte sísmico oficial emitido por el IGP/CENSIS (RS 2026-0468), el evento ocurrió el pasado 18 de julio de 2026, exactamente a las 21:24:34 hora local. El sismo registró una magnitud de 5.1 y se originó a una profundidad de 24 kilómetros. Las coordenadas geográficas del epicentro fueron latitud -12.12 y longitud -75.28, ubicándose a aproximadamente 7 kilómetros al sur de Chupaca, en la región Junín. La intensidad del movimiento fue percibida entre los niveles IV y V en la zona de Chupaca.
La magnitud de la destrucción ha quedado evidenciada a través de imágenes aéreas y fotografías exclusivas capturadas por el periodista José Vladimir Bendezú para el Diario Correo. Estos registros visuales permiten dimensionar el impacto del desastre, revelando extensas zonas cubiertas por escombros y el colapso total de numerosas viviendas. En Pumpunya, la vulnerabilidad de las construcciones fue determinante, ya que gran parte de las casas están edificadas con adobe, material que cedió ante la fuerza del movimiento telúrico.
Los daños en el casco urbano de Pumpunya son críticos. Los reportes indican que muros enteros se desplomaron y los techos de las viviendas fueron derruidos, dejando a numerosas familias en una situación de total desamparo al perder prácticamente todas sus pertenencias. Las calles de la localidad se encuentran actualmente cubiertas de piedras y ladrillos, lo que refleja la gravedad de los daños materiales sufridos por la comunidad del distrito de Chongos Bajo.
Además del impacto en las viviendas, el sismo afectó gravemente los medios de subsistencia de los habitantes. Las fotografías muestran que diversos corrales fueron destruidos, dejando a los animales que allí se encontraban entre los escombros. Esta pérdida representa un golpe económico significativo para las familias de la comunidad, quienes dependen de la crianza de animales para su economía diaria.
Otro de los puntos más afectados fue el patrimonio arquitectónico y religioso de la zona. La iglesia Santiago León de Chongos Bajo sufrió daños estructurales considerables. Según las imágenes registradas, gran parte de la cubierta del templo colapsó, y la estructura general del inmueble presenta daños serios, convirtiéndose en uno de los símbolos más visibles de la fuerza del sismo en la localidad.
Hasta el momento, el balance oficial confirma la muerte de seis personas y el traslado de más de 20 heridos para recibir atención médica. Las autoridades y los equipos de respuesta continúan desplegados en la zona para realizar las labores de evaluación de daños y brindar la atención necesaria a los damnificados. La situación en Pumpunya sigue siendo delicada, mientras se cuantifican los daños totales en la infraestructura y se busca brindar soporte a las familias que lo perdieron todo tras el sismo ocurrido la noche del 18 de julio.


