El reinicio del ciclo lectivo en la provincia de Entre Ríos, programado para este lunes tras el receso invernal, se ha visto afectado en diversos establecimientos educativos debido a una medida de fuerza implementada por el sector docente. El regreso a las aulas no se desarrolló con normalidad en toda la provincia, ya que la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER) y la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) convocaron a un paro de 24 horas.
Esta decisión gremial fue tomada la semana pasada, luego de que las negociaciones paritarias mantenidas con el Poder Ejecutivo provincial no lograran alcanzar un acuerdo satisfactorio para los trabajadores de la educación. A pesar del conflicto y la paralización de actividades, el Gobierno provincial ha confirmado que procederá al pago de una parte del aumento que fue ofrecido previamente mediante decreto.
Lía Fimpel, secretaria adjunta de Agmer, brindó precisiones sobre los motivos que llevaron a la adopción de esta medida. Según explicó la dirigente, la propuesta salarial presentada por el Ejecutivo fue considerada insuficiente por el gremio. Fimpel detalló que el paro tiene un alcance provincial, aunque la modalidad de protesta varía según la zona. En los diferentes departamentos, los docentes llevan adelante diversas actividades, tales como radios abiertas, volanteadas, concentraciones y otras modalidades de manifestación para visibilizar su reclamo. Asimismo, la secretaria adjunta confirmó que las acciones de protesta continuarán el martes, día en que el gremio retomará el acampe frente a la Casa de Gobierno, ubicada en la ciudad de Paraná.
El núcleo del conflicto radica en la demanda de una recomposición salarial urgente. Al respecto, Fimpel cuestionó duramente la oferta oficial destinada al mes de julio. La dirigente señaló que el Gobierno propone un incremento del 3% para los haberes de dicho mes, una cifra que, a criterio del gremio, no compensa la pérdida del poder adquisitivo. En este sentido, aseguró que el sector docente enfrenta una pérdida salarial cercana al 14% en el periodo comprendido entre diciembre y junio de 2026.
Otro de los puntos críticos señalados por la representación de Agmer es la disparidad entre el salario mínimo garantizado y el costo de la vida actual. Fimpel remarcó que, mientras se habla de un salario inicial de 850 mil pesos, la línea de pobreza se sitúa por encima del millón y medio de pesos, evidenciando una brecha económica que consideran enorme y alarmante para los trabajadores.
Sumado a esto, la secretaria adjunta manifestó un rotundo rechazo a que una parte de la propuesta gubernamental esté compuesta por sumas no remunerativas. Fimpel fue tajante al afirmar que el Gobierno está profundizando el pago de montos "en negro", calificando estas sumas como inconstitucionales. La dirigente recordó que ya han recurrido a la Justicia para impugnar este esquema de pagos y sostuvo que el Ejecutivo no puede continuar ofreciendo ni abonando montos bajo esa modalidad.
Por su parte, los docentes técnicos, representados por AMET, también se sumaron al paro este lunes 20. El secretario gremial de dicha institución, Roberto Aguirre, explicó que la medida responde directamente al rechazo de la propuesta salarial presentada durante las negociaciones paritarias. Para Aguirre, la falta de una oferta concreta que permita recuperar el poder adquisitivo perdido es el motor principal de la protesta.
El dirigente de AMET aseguró que las propuestas presentadas hasta el momento ignoran la desactualización salarial que atraviesa el sector. Aguirre detalló que el gremio ha participado en dos reuniones paritarias, pero lamentó que la propuesta oficial no haya registrado ninguna modificación sustancial entre un encuentro y otro.
Finalmente, el secretario de AMET enfatizó que la oferta del Ejecutivo no contempla la pérdida del poder adquisitivo generada por los índices inflacionarios, ni tampoco reconoce las pérdidas acumuladas de años anteriores. Según Aguirre, a pesar de haber transitado las instancias de negociación, la respuesta del Gobierno sigue siendo exactamente la misma, lo que ha llevado a los docentes técnicos a ratificar la paralización de sus actividades.


