El Gobierno de Chile, en coordinación con los diversos servicios de emergencia del país, ha entregado un balance actualizado y detallado sobre la situación provocada por el sistema frontal que actualmente azota gran parte del territorio nacional. Las medidas adoptadas buscan mitigar el impacto de las precipitaciones y coordinar una respuesta rápida ante las zonas más vulnerables y afectadas por el fenómeno climático.
De acuerdo con la información entregada por el biministro del Interior y Seguridad Pública, Claudio Alvarado, se ha determinado que la Región de Coquimbo se mantenga bajo Alerta Roja en la totalidad de su territorio. Asimismo, esta misma condición de máxima alerta se mantiene vigente para la provincia del Huasco, ubicada en la Región de Atacama, debido a los riesgos inherentes que presenta el sistema frontal en dichas zonas.
Como parte de las estrategias preventivas adoptadas por el Ejecutivo tras una reunión de alta instancia entre las autoridades, se han tomado decisiones inmediatas respecto al ámbito educativo. El biministro Alvarado informó la resolución de suspender las clases para este lunes 20 de julio en todos los establecimientos de educación parvularia, básica y media de la Región de Coquimbo, así como en la provincia del Huasco, en la Región de Atacama.
En una línea de prevención similar, el Gobierno anunció la suspensión de actividades escolares en toda la zona continental de la Región de Valparaíso. Es importante precisar que esta medida excluye a la Isla de Pascua, la cual mantiene su normal funcionamiento educativo al no verse afectada por las condiciones climáticas del continente.
En cuanto a la gestión de infraestructura y conectividad, el biministro Alvarado adelantó que, siguiendo instrucciones directas del Presidente de la República, el biministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, se trasladará durante las primeras horas del domingo a la Región de Coquimbo. El objetivo de este despliegue es inspeccionar personalmente los puntos más críticos y afectados, permitiendo coordinar las intervenciones técnicas necesarias para recuperar la conectividad vial y acelerar los procesos de reposición de la infraestructura que ha sufrido daños.
Para reforzar la capacidad de respuesta sanitaria, el Gobierno ha dispuesto el despliegue de un hospital modular proporcionado por el Ejército. Este centro de salud está destinado a apoyar la atención médica en la comuna de Ovalle. El traslado de esta infraestructura ya se encuentra en desarrollo y se espera que llegue a la región durante las primeras horas del domingo para su implementación inmediata. Además, se ha decidido complementar el apoyo humanitario de las Fuerzas Armadas, específicamente del Ejército, para asistir a las comunas de Illapel, Salamanca y La Serena en la Región de Coquimbo.
Paralelamente a la emergencia en la zona centro-norte, el secretario de Estado señaló que no se ha descuidado la situación ocurrida en la zona sur del país, específicamente en la comuna de Penco, donde se registraron salidas de mar. En respuesta a esto, se han aplicado las Fichas Básicas de Emergencia (FIBE) en los hogares afectados para determinar el grado de daño.
A partir de la próxima semana, el Gobierno entregará un bono de recuperación de enseres basado en cuatro tramos de afectación. Los montos asignados son los siguientes: para hogares con afectación baja, se otorgarán $375.000; para afectación media, $750.000; para afectación alta, $1.125.000; y para aquellos con afectación muy alta, el bono será de $1.500.000. El único requisito para acceder a estos fondos es la aplicación de la Ficha FIBE. En el caso de Penco, donde 60 hogares resultaron afectados, el costo total de esta medida asciende a $46.500.000, los cuales serán desembolsados a través de la Subsecretaría del Interior, en coordinación con Desarrollo Social y Senapred, mediante CuentaRUT u otros mecanismos de pago directo.
Finalmente, el balance entregado por Senapred reporta una cifra trágica de 4 personas fallecidas y una persona desaparecida a causa del sistema frontal. El reporte oficial indica además la existencia de 5 lesionados y un total de 969 personas albergadas en centros temporales. Respecto a las viviendas, se contabilizan 20 casas totalmente destruidas, 412 con daños mayores, 8.859 con daños menores y otras 1.729 viviendas que aún se encuentran bajo proceso de evaluación técnica.


