La Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) ha tomado medidas preventivas ante la persistencia de las precipitaciones que afectan el territorio hondureño. Este miércoles, la institución informó la elevación del estado de vigilancia a Alerta Amarilla para el departamento de Gracias a Dios, mientras que se mantiene la Alerta Verde en cinco municipios específicos del departamento de Olancho.
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por la entidad de gestión de riesgos, estas medidas entrarán en vigor a partir de las 2:00 de la tarde del miércoles 15 de julio y permanecerán vigentes por un periodo de 24 horas. La decisión responde a la necesidad de monitorear el comportamiento climático y prevenir desastres en las zonas más vulnerables del país.
En cuanto al departamento de Olancho, la Alerta Verde se mantiene activa para los municipios de Juticalpa, San Francisco de Becerra, Patuca, Catacamas y Dulce Nombre de Culmí. Esta medida implica que las autoridades locales y los cuerpos de socorro deben permanecer en estado de vigilancia para responder con rapidez ante cualquier eventualidad derivada de las lluvias.
El fundamento técnico de estas alertas proviene de los reportes del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos). Según este organismo, durante este miércoles y el jueves continuará influyendo una vaguada en altura. Este fenómeno meteorológico es el responsable de favorecer la presencia de lluvias dispersas en gran parte del territorio nacional, afectando la estabilidad climática de diversas regiones.
Los pronósticos emitidos indican que las precipitaciones no serán uniformes en todo el país, sino que se concentrarán con mayor intensidad en las regiones Occidental, Norte y Oriental. Esta distribución de las lluvias provocará que los niveles de los ríos que desembocan en la costa Caribe de la Mosquitia hondureña se mantengan elevados, incrementando el riesgo para las poblaciones ribereñas.
A pesar de que las proyecciones sugieren que para la tarde del jueves podría producirse una disminución en la intensidad de las lluvias, Copeco ha emitido una advertencia crucial. La institución señaló que continuará el proceso de escorrentía en los ríos que desembocan en La Mosquitia. Este fenómeno implica que el agua acumulada en las cuencas superiores seguirá descendiendo hacia las costas, por lo que el riesgo de inundaciones persistirá en las zonas vulnerables, incluso si deja de llover intensamente en el momento.
Ante este escenario de riesgo, la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales instó a la ciudadanía a extremar las precauciones. Una de las recomendaciones más urgentes es evitar estrictamente el cruce de ríos, quebradas o vados que registren crecidas, debido al peligro inminente que representan las fuertes corrientes de agua, las cuales pueden arrastrar vehículos y personas.
Asimismo, Copeco recomendó a los habitantes de las comunidades con riesgo de inundaciones y deslizamientos mantener una vigilancia permanente sobre su entorno. Se sugirió también realizar tareas de aseguramiento en los hogares, específicamente en techos y objetos que pudieran ser desplazados por la acción de los fuertes vientos que suelen acompañar estos fenómenos meteorológicos.
Finalmente, la institución pidió a toda la población mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales de comunicación y atender estrictamente las instrucciones emitidas por las autoridades locales de gestión de riesgos. En el comunicado se subrayó que, en caso de que las condiciones climáticas lo requieran, las familias que residen en zonas de alto riesgo deben considerar realizar evacuaciones voluntarias. Esta medida se sugiere con el objetivo primordial de proteger la integridad física de las personas y evitar la pérdida de vidas humanas durante la emergencia.


