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Denuncian intento de secuestro infantil en la Colonia Roma: Utilizan a una menor para distraer a los padres

El hecho fue reportado en redes sociales por la mujer que contó como fue atacada después de que su hijo comenzara a jugar con otra niña que se acercó a él

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Denuncian intento de secuestro infantil en la Colonia Roma: Utilizan a una menor para distraer a los padres
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Alerta en la Colonia Roma tras un violento ataque denunciado en TikTok por Ana Pau. Una familia fue abordada por un grupo delictivo que utilizó a una niña para distraer a los padres mientras estos eran brutalmente golpeados para neutralizarlos. La víctima sostiene que el objetivo real no era el robo, ya que joyas y carteras quedaron intactas, sino el secuestro de los menores. La intervención oportuna de un guardia de seguridad evitó que los niños fueran sustraídos durante la agresión. Tras presentar la denuncia formal, Ana Pau advierte a otros padres sobre este peligroso modus operandi y pide extremar precauciones con desconocidos en la vía pública.

A través de su cuenta de TikTok, identificada como @yosisoyanapau, una mujer llamada Ana Pau ha denunciado públicamente haber sido víctima de un ataque violento en la Colonia Roma, en la Ciudad de México. Según el testimonio detallado en sus videos, ella y su familia fueron blanco de un grupo de personas que, presuntamente, formaban parte de una banda dedicada al secuestro, cuyo objetivo final era el robo de su hijo menor de edad.

Los hechos se suscitaron el pasado domingo 5 de julio. La víctima relata que, tras haber asistido a un restaurante en la zona para ver el partido de la selección mexicana, decidió emprender una caminata de algunas cuadras junto a su pareja y su hijo. Ana Pau señaló que, debido a la percepción de inseguridad en el área, advirtió a sus acompañantes que no se alejaran demasiado y que permanecieran cerca de ella para evitar cualquier riesgo.

Mientras caminaban, el grupo fue abordado por una niña de aproximadamente diez años de edad, quien se acercó al hijo de la víctima y le arrojó espuma en la cara. Este acto, aparentemente inocente, provocó que ambos niños comenzaran a jugar juntos bajo la supervisión de los adultos, quienes no sospecharon que se trataba de una maniobra de distracción.

La situación dio un giro drástico y violento en cuestión de segundos. Ana Pau describió el momento exacto en que recibió un fuerte golpe en la cabeza, describiéndolo como un "trancazo" que la dejó desorientada y con la mano llena de sangre. Simultáneamente, su pareja fue interceptada y atacada brutalmente por un grupo de siete sujetos. La víctima relató con horror cómo los agresores pateaban a su pareja, concentrando los golpes en la cabeza, al grado de observar que el hombre puso los ojos en blanco debido a la gravedad de la agresión.

En medio del caos, la intervención de un guardia de seguridad que se encontraba en las inmediaciones resultó decisiva. El agente, al percatarse de la escena, reaccionó de inmediato resguardando a los niños para alejarlos del ataque. Posteriormente, el guardia explicó a la mujer que tomó esta decisión rápida debido a que ya se habían registrado casos similares en la zona, donde el objetivo principal de los delincuentes es el robo de menores.

Tras el ataque, y una vez que los agresores se dispersaron con la llegada de elementos de seguridad, Ana Pau y su pareja fueron atendidos por una ambulancia. Durante la confusión del enfrentamiento, los delincuentes lograron sustraer el teléfono celular de la mujer.

Más tarde, al reconstruir los hechos con el apoyo de la información proporcionada por sus hijos, la víctima descubrió que la madre de la niña que inició la distracción fue quien le propinó el golpe en la cabeza y quien sustrajo el teléfono móvil. Además, Ana Pau detalló que recibió una patada por parte de uno de los agresores, lesión que le provocó la fractura de una costilla.

Un punto fundamental en el relato de la víctima es el análisis de los objetos sustraídos. Ana Pau enfatizó que el incidente no presentaba las características de un robo común. Según explicó, ella portaba su anillo de compromiso y un reloj, pero ninguno de estos objetos fue robado. Asimismo, no le quitaron las carteras ni la bolsa, e incluso el dron que llevaba su hijo permaneció intacto.

Basándose en estos hechos, la mujer sostiene que el objetivo real no eran las pertenencias materiales, sino el secuestro de los menores. Según su análisis, el grupo delictivo emplea un nuevo modus operandi que consiste en utilizar a niños para distraer la atención de los padres, atacarlos físicamente para neutralizarlos y así facilitar la sustracción de los hijos.

Ana Pau informó en un video posterior que ya ha interpuesto la denuncia formal ante las autoridades correspondientes, manifestando su esperanza de poder confiar en las instituciones mexicanas para esclarecer el caso. Finalmente, lanzó una advertencia urgente a otros padres de familia, instándolos a no confiar en desconocidos, incluso si se trata de otros niños, y recomendó mantener una comunicación constante con sus hijos para advertirles sobre los peligros de aceptar invitaciones de personas extrañas.

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