Cali, 14 de julio de 2026. En un acto orientado a fortalecer los vínculos comunitarios y potenciar la acción solidaria en la región, Nancy Fernández Gil ha asumido oficialmente la presidencia del Club Rotario Cali para el periodo 2026-2027. Bajo el lema “Genera un Impacto Duradero”, la nueva presidenta ha trazado una hoja de ruta centrada en la consolidación de la amistad como eje fundamental del servicio y la creación de alianzas estratégicas que permitan multiplicar el beneficio social en la comunidad.
Fernández Gil ha manifestado que su principal meta al concluir su gestión no es simplemente la ejecución de proyectos aislados, sino haber fortalecido la capacidad de unir voluntades. Su visión propone un club más integrado, cercano y conectado con la ciudadanía, trabajando de manera coordinada con el Club Satélite Cali Centro, Rotaract Cali, Interact Cali, así como con los otros cinco clubes rotarios de la ciudad, organizaciones nacionales e internacionales. Para la presidenta, el éxito de su periodo radicará en sembrar la certeza de que la unión entre ciudadanos, empresas, universidades y organizaciones es la única vía para generar cambios permanentes en la calidad de vida de las personas.
Frente a la tendencia actual hacia el individualismo, Nancy Fernández Gil sostiene que la mejor manera de atraer a más personas al servicio es a través del ejemplo y no de los discursos. Según su perspectiva, la experiencia directa de ayudar a una familia o devolver la esperanza a una comunidad es lo que realmente transforma tanto al beneficiario como al voluntario. En este sentido, enfatiza que servir no depende de la cantidad de recursos materiales que se posean, sino de la voluntad de compartir el tiempo, el conocimiento, la experiencia o los contactos personales.
En cuanto al diagnóstico social del Valle del Cauca, la presidenta expresó su profunda preocupación por la falta de oportunidades para la niñez y la juventud. Fernández Gil advirtió que la ausencia de perspectivas de futuro hace que los jóvenes sean más vulnerables a la violencia y a la deserción escolar. Ante este panorama, propone que el Club Rotario actúe como un aliado estratégico del Estado, movilizando capacidades en áreas críticas como la educación, la salud, el desarrollo económico y el liderazgo juvenil para construir soluciones sostenibles.
El liderazgo femenino también ocupa un lugar central en su discurso. Al asumir la presidencia, Fernández Gil no lo percibe como un logro individual, sino como una oportunidad para servir. Para ella, liderar implica inspirar, escuchar y construir consensos para permitir que otros también brillen. Dirigiéndose a otras mujeres, instó a no esperar a sentirse completamente preparadas para asumir retos, asegurando que el crecimiento personal ocurre al aceptar desafíos que parecen superar las capacidades propias. Asimismo, destacó que la sensibilidad, la capacidad de diálogo y la perseverancia son aportes fundamentales del liderazgo femenino en la actualidad.
La vocación de servicio de la presidenta tiene una raíz personal profunda, inspirada en la historia de su padre, José Daneri Fernández. Él, quien fue el primero de diez hermanos en acceder a la educación universitaria gracias al apoyo de un tío, dedicó su vida laboral a ayudar a sus hermanos, primos y personas desconocidas. Esta herencia familiar reforzó en Nancy la convicción de que la educación es la herramienta más poderosa para transformar la vida de una persona y mejorar la calidad de vida de toda una familia.
Para materializar su visión de impacto duradero, la gestión de Fernández Gil se enfocará en la concreción de subvenciones globales. Entre los proyectos prioritarios destaca la dotación de equipos especializados para la sede de Alta Tecnología de la Fundación IDEAL, institución creada por el club hace más de 65 años y enfocada en la rehabilitación física y cognitiva. De igual manera, impulsará el proyecto “El límite no es el cielo”, una iniciativa diseñada para fomentar el interés de niños y niñas en las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM), facilitando así su acceso a becas universitarias.
Finalmente, la presidenta hizo un llamado abierto a los habitantes de Cali y del Valle del Cauca para sumarse a la causa de reconstruir el tejido social. Subrayó que no es necesario pertenecer formalmente a Rotary para servir, sino simplemente decidir dejar el entorno en mejores condiciones de como se encontró. Para Nancy Fernández Gil, su misión habrá sido cumplida si logra inspirar a más personas a descubrir la alegría de servir, entendiendo que mientras los cargos y periodos son temporales, la motivación al servicio es lo que realmente transforma vidas a largo plazo.


