ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • martes, 14 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Milei busca blindar el superávit fiscal con un "shutdown" a la argentina

El Presidente quiere que el superávit fiscal quede blindado por ley; trabaja junto a Sturzenegger, Caputo y Bausili - LA NACION

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Milei busca blindar el superávit fiscal con un "shutdown" a la argentina
Puntos clave

El presidente Javier Milei busca transformar el superávit fiscal en ley mediante un paquete de reformas disruptivas que será enviado al Congreso. La medida central es la implementación de un shutdown a la argentina, un mecanismo que apagaría automáticamente el funcionamiento del Estado una vez agotadas las partidas presupuestarias para evitar a toda costa el déficit y la emisión monetaria. Para mitigar el impacto, el cierre excluiría gastos esenciales como jubilaciones, seguridad, defensa y pagos de deuda. Esta estrategia se complementará con la reforma de la carta orgánica del Banco Central y la creación de sanciones penales para quienes ordenen emitir dinero, buscando blindar la estabilidad económica a través de una regla fiscal estricta e institucional.

El presidente Javier Milei ha manifestado su firme intención de que el superávit fiscal deje de ser una meta de gestión y pase a tener fuerza de ley en la República Argentina. Con este objetivo, el Poder Ejecutivo prepara un nuevo paquete de reformas que será remitido al Congreso de la Nación. Este conjunto de iniciativas no se limita únicamente a una propuesta de modificación de la carta orgánica del Banco Central, sino que introduce un concepto disruptivo en la administración pública local: la implementación de un mecanismo de "shutdown", adaptado específicamente a la realidad y necesidades argentinas.

El diseño de esta propuesta es el resultado de un trabajo coordinado entre el Presidente y figuras clave de su equipo económico y regulatorio. En este proceso participan activamente el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili. El entusiasmo de Milei por este esquema antidéficit quedó en evidencia durante la reunión de Gabinete celebrada tras el tedeum del 9 de julio, donde el mandatario retomó la discusión del tema frente a la totalidad de sus funcionarios.

De acuerdo con fuentes cercanas a las primeras conversaciones sobre el "shutdown" local, el proyecto se regirá por un "espíritu fiscalista". A diferencia del modelo estadounidense, donde el cierre del gobierno ocurre por una falta de acuerdo político entre el Ejecutivo y el Legislativo para aprobar el presupuesto, la versión argentina se activaría automáticamente cuando el Estado entre en déficit. Una fuente oficial fue clara al señalar que, mientras en Estados Unidos el foco es institucional, en Argentina la prioridad es blindar el superávit.

El objetivo central es evitar a toda costa que se produzca el déficit fiscal, identificado por el oficialismo como el problema estructural más grave del país. Para contrastar, se recuerda que en Estados Unidos el shutdown implica la restricción de actividades en agencias federales y licencias sin goce de sueldo para trabajadores cuando no hay presupuesto aprobado antes del inicio del año fiscal; sin embargo, esto no tiene relación directa con el déficit, ya que la economía estadounidense no registra superávit fiscal desde hace 25 años.

En cambio, la estrategia libertaria busca utilizar herramientas legales para garantizar que el superávit se mantenga en el tiempo. El propósito es evitar que futuras administraciones recurran a la emisión monetaria para financiar el gasto. El propio Javier Milei explicó esta visión en una entrevista con radio El Observador, asegurando que busca cambiar la decadencia argentina desde las instituciones mediante una regla fiscal estricta. Según el Presidente, el funcionamiento sería directo: se establece un Presupuesto con déficit cero y, una vez que se agotan las partidas presupuestarias, el Estado "se apaga" automáticamente, quedando inhabilitado para operar hasta que se logre una ampliación.

Para mitigar el impacto social y operativo de una medida tan drástica, el Gobierno prevé incluir una cláusula de "gastos esenciales". Dentro de este grupo se encontrarían las jubilaciones, los programas sociales, los pagos de deuda, así como los gastos destinados a la seguridad y la defensa. Estos sectores quedarían excluidos del cierre de la administración pública, asegurando que los servicios básicos y las obligaciones financieras críticas no se vean afectados.

Además, la Casa Rosada contempla la inclusión de un proceso previo al shutdown. Este mecanismo daría al Congreso la oportunidad de intervenir y definir qué partidas presupuestarias pueden reducirse antes de que se active el cierre total de las actividades no esenciales. Solo si el Poder Legislativo no logra definir dichos recortes, se procedería a la aplicación del shutdown, limitando el gasto estrictamente a los rubros esenciales ya definidos.

Este instrumento no actúa solo, sino que forma parte de un paquete integral. Se complementará con la reforma de la carta orgánica del Banco Central, cuyo objetivo es devolverle a la entidad su mandato primordial de defender el valor de la moneda, y la implementación de penas para quienes ordenen emitir dinero en Argentina. Si bien el Gobierno planea enviar el shutdown como un texto individual, este caminará en tándem con las demás iniciativas para preservar el equilibrio fiscal.

En términos técnicos, el proyecto se encuentra aún en etapa de discusión y el texto definitivo no ha comenzado a escribirse, ya que existen idas y vueltas sobre la mejor forma de instrumentarlo. Algunos sectores de la Casa Rosada sugieren que, para que el shutdown sea viable, será necesaria una modificación de la ley de administración financiera vigente.

El camino hacia esta reforma no es nuevo. El año pasado, el Presidente envió al Congreso el proyecto de Estabilidad Fiscal y Monetaria, que buscaba blindar el equilibrio fiscal mediante sanciones penales, pero la iniciativa no tuvo eco en el Legislativo. No obstante, el Gobierno actual se muestra más optimista. Esta esperanza se basa en la conformación actual del Congreso y la sintonía encontrada con sus aliados, lo que podría facilitar el avance de este paquete reformulado. Por el momento, no se ha definido una fecha exacta para el envío de las iniciativas, ya que el proyecto de shutdown continúa en fase de elaboración y análisis de su "letra chica".

Cobertura en Video