El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) ha confirmado la ejecución de una serie de ataques conjuntos, coordinados entre sus fuerzas navales y aeroespaciales, dirigidos contra bases militares de Estados Unidos situadas en Kuwait y Baréin. Según el comunicado oficial emitido por la organización, estas acciones fueron llevadas a cabo mediante el uso de misiles y drones, con el objetivo específico de impactar infraestructuras e instalaciones clave dentro de los recintos militares estadounidenses.
De acuerdo con la información proporcionada, los objetivos estratégicos de la ofensiva fueron las bases de Arifjan y Ali Al Salem, ubicadas en territorio kuwaití, así como las instalaciones de Juffair y Sheikh Isa en Baréin. La Guardia Revolucionaria Islámica justificó estas acciones como una respuesta directa a los recientes bombardeos ejecutados por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) dentro del territorio de la República Islámica. Asimismo, a través de un comunicado difundido por la televisión estatal IRIB, Teherán advirtió que, de producirse nuevas ofensivas por parte de las fuerzas estadounidenses, se implementarán represalias adicionales contra sus bases en la región.
En Kuwait, las autoridades informaron durante la madrugada de este jueves sobre el enfrentamiento de ataques con misiles y drones en su espacio aéreo. El Ejército kuwaití reportó que sus sistemas de defensa aérea lograron interceptar los objetivos hostiles. Para tranquilizar a la ciudadanía, el mando militar aclaró que las explosiones percibidas por la población eran el resultado directo de la interceptación de dichos objetivos por parte de las defensas aéreas. A través de redes sociales, el gobierno solicitó a los ciudadanos respetar las indicaciones oficiales y evitar acercarse a las zonas donde pudieran haber caído restos de los dispositivos interceptados.
Además de las medidas de seguridad física, la autoridad militar de Kuwait hizo un llamado explícito a los ciudadanos y residentes para que se abstengan de fotografiar, publicar o difundir cualquier contenido relacionado con los incidentes en las redes sociales, argumentando que esta restricción tiene como fin primordial resguardar la seguridad pública.
Simultáneamente, en Baréin, el Ministerio del Interior activó las sirenas de alerta en diversas ocasiones durante la noche. Las autoridades recomendaron a la población mantener la calma, buscar refugio seguro y mantenerse informados únicamente a través de los canales oficiales de comunicación. A pesar de la magnitud de los despliegues y los ataques reportados, hasta el momento no se han informado víctimas mortales ni personas heridas a causa de las acciones militares de Irán contra los países aliados de Estados Unidos en la zona.
Este incremento de la tensión ocurre tras una nueva oleada de bombardeos estadounidenses contra territorio iraní, concretada el pasado miércoles. Esta acción representó la segunda jornada consecutiva de ofensivas de Estados Unidos sobre la República Islámica. El Ejército estadounidense justificó estas operaciones indicando que el objetivo es seguir reduciendo la capacidad de Teherán para amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, luego de que el régimen iraní atacara tres buques en dicha vía marítima.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) detalló, a través de un comunicado en la red social X, que estas acciones fueron ordenadas por el Comandante en Jefe con el propósito de degradar aún más la capacidad operativa de Irán en el estrecho de Ormuz. Por su parte, el presidente Donald Trump, desde la cumbre de la OTAN en Turquía, había anticipado la posibilidad de estas medidas. Trump escribió en su plataforma Truth Social que las acciones eran una represalia por el bombardeo de barcos ocurrido el martes, advirtiendo que, si tales eventos volvían a ocurrir, la respuesta sería "mucho peor", acompañando su mensaje con una imagen que presentó como evidencia de un ataque contra suelo iraní.
En respuesta a estas tensiones, Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento de Irán y jefe negociador en las conversaciones con Washington, criticó duramente la postura de las tropas norteamericanas. Qalibaf fue tajante al advertir que "si atacas, serás atacado". El funcionario iraní sostuvo además que el estrecho de Ormuz solo se abrirá mediante acuerdos establecidos con Irán, acusando a Estados Unidos de practicar la "matonería" y romper sus promesas, asegurando que tales acciones tienen consecuencias.


