En un desarrollo significativo para la situación de orden público en la región Caribe, los líderes de la organización criminal conocida como 'Los Pepes' en Barranquilla, Digno José Palomino y Aldair Montealegre, han manifestado formalmente su intención de someterse a la justicia. Esta decisión surge como respuesta directa al ultimátum lanzado por el presidente electo, Abelardo De la Espriella, quien ha sido enfático en que cualquier proceso de sometimiento se llevará a cabo estrictamente bajo la legislación vigente en Colombia.
El mandatario electo ha detallado que el proceso de judicialización no será dejado al azar, sino que seguirá una hoja de ruta coordinada con las autoridades competentes. En este sentido, De la Espriella informó que impartirá instrucciones precisas al ministro de Defensa designado para que se coordinen los procedimientos operativos necesarios. El objetivo principal de esta coordinación es garantizar la captura efectiva y la posterior judicialización de Palomino y Montealegre, asegurando que los jefes de esta estructura delincuencial respondan ante la ley por sus actividades.
Para blindar el proceso desde el punto de vista jurídico, el presidente electo anunció que solicitará formalmente a la fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, la designación de un fiscal especializado. Además, se requerirá la asignación de un grupo de policía judicial que brinde el acompañamiento necesario durante todo el procedimiento. De esta manera, se busca garantizar que cada paso de la captura y el sometimiento se realice dentro del marco legal colombiano, evitando irregularidades que pudieran afectar la validez del proceso judicial.
Durante un discurso emitido el pasado domingo desde la ciudad de Barranquilla, Abelardo De la Espriella confirmó la recepción de la solicitud de sometimiento. "He recibido una solicitud de los delincuentes Digno José Palomino y Aldair Montealegre, cabecillas de Los Pepes, una organización criminal que ha sembrado el terror en Barranquilla y el departamento del Atlántico. Estos bandidos han entendido el ultimátum y han manifestado su intención de someterse a la justicia con la ley actual", afirmó el mandatario electo, subrayando que la organización ha causado estragos en la seguridad de la zona.
El presidente electo resaltó que la salida de estos dos cabecillas de las calles es un paso fundamental para la recuperación de la seguridad ciudadana. Según De la Espriella, la operatividad de 'Los Pepes' ha afectado profundamente a Barranquilla y al departamento del Atlántico, regiones que han sufrido durante años la violencia atribuida a esta estructura criminal. Con la captura y judicialización de sus líderes, el nuevo gobierno espera avanzar en la estabilización de estas zonas y reducir los índices de criminalidad.
No obstante, este caso parece ser el inicio de una estrategia más amplia. El mandatario electo aprovechó su intervención para lanzar una advertencia contundente al resto de los grupos delincuenciales que operan en el territorio nacional. De la Espriella fue claro al señalar que el tiempo para buscar una salida legal se está agotando para quienes aún permanecen en la clandestinidad o mantienen actividades ilícitas.
"A los demás criminales les digo claramente: les queda menos de un mes para tomar la misma decisión. De lo contrario, lo van a lamentar", sentenció el mandatario electo, dejando abierta la posibilidad de un combate frontal contra quienes decidan no someterse.
Finalmente, es importante recordar que el presidente electo ha establecido un límite temporal definitivo para todos los grupos armados y organizaciones criminales del país. El plazo máximo para someterse a la justicia es el 7 de agosto de 2026, fecha en la cual asumirá formalmente la jefatura del Estado. De la Espriella ha ratificado que aquellos grupos que no opten por el camino de la ley para esa fecha serán combatidos con todo el peso de la ley colombiana.


