El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el líder estadounidense, Donald Trump, mantuvieron una conversación telefónica de casi 90 minutos el pasado 4 de julio. Según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, durante este encuentro, Trump volvió a manifestar su disposición para ofrecer ayuda con el objetivo de poner fin a la guerra en Ucrania.
Esta comunicación se produce en un momento estratégico, previo al inicio de una cumbre clave de la OTAN que comenzará este martes en Turquía, evento al que Trump tiene previsto asistir. Mientras se desarrollan estas gestiones diplomáticas, las fuerzas rusas han intensificado sus esfuerzos militares para capturar una mayor parte de la región oriental de Donetsk, una de las metas principales del Kremlin.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia calificó la conversación como "profesional y muy constructiva", señalando que se trata de la cuarta interacción entre ambos mandatarios en lo que va del año. En el marco de la fecha, Putin felicitó personalmente a Trump y al pueblo estadounidense por el 250.º aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos.
Desde la postura oficial rusa, se destacó la preferencia por alcanzar una solución política y diplomática para resolver el conflicto. No obstante, el Ministerio ruso afirmó que Kyiv y sus patrocinadores europeos están apostando por prolongar e incluso intensificar la guerra. Durante la llamada, el presidente ruso expuso la realidad de la situación en el campo de batalla, asegurando que las Fuerzas Armadas de Rusia avanzan con confianza.
Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, informó que él también mantuvo una "muy buena llamada" con Donald Trump este sábado. Zelensky subrayó que existe una posibilidad real de poner fin a la guerra y destacó que la determinación de Estados Unidos es decisiva para lograr este resultado.
La guerra en Ucrania será uno de los temas centrales de la próxima cumbre de la OTAN. El debate surge luego de que Estados Unidos anunciara el mes pasado que ajustará su contribución al modelo de fuerzas de la alianza, bajo el argumento de que la OTAN no debe depender en exceso de las fuerzas estadounidenses.
En cuanto al avance territorial, el Kremlin ha insistido en que el conflicto solo concluirá cuando Rusia controle completamente la región del Donbás, en el este de Ucrania. Este fin de semana, el gobierno ruso aseguró haber tomado la localidad de Kostyantynivka, en Donetsk, un hecho que el Ministerio de Relaciones Exteriores calificó como un "hito importante".
Sin embargo, el ejército ucraniano ha contradicho esta versión en declaraciones a CNN, indicando que solo pequeños grupos de soldados rusos se infiltraron en la localidad y que las operaciones de contrasabotaje continúan en marcha. Asimismo, aseguraron que los defensores ucranianos mantienen sus posiciones en las líneas establecidas. Una de las unidades que combate en la zona publicó un video de sus soldados en el lugar, calificando la afirmación rusa como "desinformación destinada a crear una ilusión de éxito". El presidente Zelensky reforzó esta postura el sábado, describiendo la noticia como "simplemente otra mentira rusa".
El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), con sede en Washington, señaló que las afirmaciones exageradas de Putin y del mando militar ruso sobre el desempeño de sus fuerzas forman parte de una narrativa que busca presentar la victoria rusa como inevitable y mostrar que las líneas ucranianas se están derrumbando. El ISW indicó que, aunque hay avances rusos, estos se han ralentizado debido a las fuertes pérdidas sufridas, mientras que Ucrania ha recuperado parte del territorio en el sur del país.
Simultáneamente, Ucrania ha intensificado sus ataques con misiles y drones contra infraestructura clave en Rusia, incluyendo puertos, fábricas militares y refinerías de petróleo. Este sábado, drones ucranianos atacaron una terminal petrolera en San Petersburgo que, según Zelensky, genera ingresos para la guerra de Rusia.
El ejército ucraniano reportó que, durante el último mes, ocho refinerías de petróleo rusas han sido atacadas y más de 60 tanques de almacenamiento han resultado dañados o destruidos. Además, se han registrado ataques contra instalaciones de combustible y energía en Crimea, territorio anexado ilegalmente por Rusia en 2014. Imágenes satelitales difundidas por el ISW muestran que actualmente hay mucha menos iluminación nocturna en Crimea que hace un año.

