El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, ha emitido una advertencia contundente sobre la situación actual de los hidrocarburos en el país. En declaraciones brindadas en Tarija y difundidas por Andalucía Tv, el ejecutivo anunció que próximamente se publicarán los datos oficiales de la nueva certificación de las reservas de gas de Bolivia, adelantando que el nivel encontrado es “muy preocupante”.
Durante su intervención, Daroca lamentó profundamente la trayectoria que ha seguido el país en materia energética. Destacó que Bolivia pasó de ocupar una posición privilegiada que la situaba como el “centro energético de Sudamérica” a enfrentar una realidad donde su futuro energético se encuentra actualmente en riesgo. Según el presidente de YPFB, el país ha alcanzado un nivel de reservas tan reducido que existe la posibilidad real de no poder cubrir la demanda del mercado interno en los próximos años.
Ante este escenario crítico, Daroca enfatizó la urgencia de implementar cambios estructurales en la normativa vigente. En este sentido, señaló que es imperativo contar con una nueva Ley de Hidrocarburos, una iniciativa que ya está siendo impulsada por el ministerio del área. El objetivo fundamental de esta nueva legislación sería generar las condiciones necesarias para que la inversión retorne al país, permitiendo así desarrollar todo el potencial hidrocarburífero de Bolivia y revertir la tendencia actual.
La situación ha desencadenado una fuerte polémica en el ámbito político y técnico. Las autoridades actuales han dirigido acusaciones directas hacia los gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), sosteniendo que estas administraciones agotaron las reservas de gas sin haber logrado concretar las inversiones requeridas para reponer los volúmenes extraídos. Por su parte, diversos analistas han advertido que, de no tomarse medidas efectivas, la situación podría derivar en un déficit energético severo que obligaría a Bolivia a importar gas en los próximos años para satisfacer sus necesidades.
En cuanto a los datos técnicos, la última certificación de reservas anunciada por YPFB correspondía a la gestión 2023. Dicha medición, realizada por la empresa DeGolyer and MacNaughton, reportó reservas de 4,5 TCF. Esta cifra evidencia una caída drástica si se compara con la situación de hace dos décadas, cuando el país reportaba reservas de hasta 28,7 TCF, aunque es importante notar que, en su momento, surgieron voces que consideraron que aquella cifra estaba sobreestimada.
En paralelo a la crisis del gas natural, el sector productivo también reporta dificultades graves relacionadas con los combustibles líquidos. La Federación Regional de Cooperativas Mineras Auríferas (Ferreco) de La Paz ha presentado una demanda formal ante YPFB para asegurar el suministro de diésel indispensable para retomar sus operaciones. Esta solicitud ocurre tras los perjuicios económicos ocasionados por más de 50 días de bloqueos que paralizaron la actividad minera en el departamento.
El presidente de Ferreco, Carlos Alanoca, informó en conferencia de prensa que el sector requiere aproximadamente 4 millones de litros de diésel al mes para operar con normalidad. Sin embargo, Alanoca denunció que el volumen de provisión que están recibiendo actualmente es insuficiente. “De acuerdo con los datos que tenemos, alrededor de 4 millones de litros de diésel mensuales requiere el sector de Ferreco; esa cantidad no está llegando”, sentenció el dirigente.
Con la expectativa puesta en la publicación de la nueva certificación de reservas en los próximos días, Bolivia se encuentra en un momento decisivo para su política energética, balanceando la urgencia de nuevas inversiones con la presión de un sector minero que clama por combustible y la amenaza latente de un déficit energético a nivel nacional.


