Tegucigalpa, Honduras. El panorama económico y energético de Honduras se encuentra bajo el análisis crítico del diputado Marco Midence, quien ha lanzado una serie de alertas sobre la urgencia de estabilizar las finanzas públicas para garantizar el crecimiento sostenible del país. El congresista, quien cuenta con la experiencia previa de haber desempeñado el cargo de ministro de Finanzas, enfatizó que la capacidad del Estado para atraer capitales externos y mejorar sus servicios básicos depende directamente de la salud de sus cuentas públicas.
En una serie de declaraciones emitidas este viernes, Midence subrayó que Honduras debe trabajar prioritariamente en el fortalecimiento de las condiciones estructurales que permitan atraer la inversión extranjera. Para el legislador, este proceso no es opcional, sino que constituye un requisito indispensable para la creación de nuevos empleos y la dinamización de la actividad económica en diversas regiones del país. Según su análisis, sin un entorno financiero estable y atractivo, las oportunidades laborales seguirán siendo limitadas, frenando el desarrollo social esperado por la población.
Uno de los puntos más críticos abordados por el diputado fue la situación actual de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). Midence reveló una cifra alarmante: la estatal eléctrica registra pérdidas diarias de 50 millones de lempiras. Esta hemorragia financiera no solo afecta la operatividad del sector energético, sino que impacta directamente en la capacidad de inversión del Gobierno en áreas sociales prioritarias. El congresista fue enfático al señalar que es inadmisible continuar permitiendo que estas pérdidas persistan sin que se tomen medidas correctivas inmediatas.
El análisis del diputado pone de relieve el costo de oportunidad que representan estas pérdidas. De acuerdo con Midence, los recursos que se pierden diariamente en la ENEE podrían ser redirigidos hacia sectores fundamentales como la salud, la educación y la infraestructura. De esta manera, la crisis energética se traduce en una carencia de recursos para mejorar los hospitales, las escuelas y las carreteras del país, afectando la calidad de vida de los ciudadanos hondureños.
En cuanto a la solución del problema eléctrico, el congresista alertó que, si Honduras no logra establecer "finanzas saludables", será prácticamente imposible destinar los recursos necesarios para modernizar la red eléctrica. Midence detalló que la inversión es urgente en tres ejes fundamentales: la generación, la transformación y la distribución de la energía. Sin una estabilidad financiera robusta, el Estado no podrá ejecutar las mejoras técnicas requeridas en estas etapas, lo que condenaría al país a mantener un sistema eléctrico ineficiente y costoso.
Más allá de la gestión de la ENEE, el exministro de Finanzas hizo un llamado a la implementación de estrategias económicas más agresivas y focalizadas. Sostuvo que Honduras debe "mejorar la llegada" de la inversión extranjera, entendiendo que esto es el motor principal para ampliar las oportunidades de empleo y fortalecer la actividad económica general. Para lograrlo, Midence propone que el país no se limite a esperar la inversión, sino que genere activamente políticas de apoyo dirigidas a los sectores más productivos de la economía.
Finalmente, el legislador insistió en que el camino hacia el desarrollo económico requiere la creación de incentivos concretos para la inversión. El objetivo, según Midence, debe ser establecer una estrategia orientada al fortalecimiento del desarrollo económico a través de políticas que alienten a los productores y emprendedores. Concluyó reiterando que la estabilidad financiera del Estado es la piedra angular sobre la cual se debe construir el crecimiento económico, la generación de empleos y la modernización de la infraestructura energética del país.


