La Organización de las Naciones Unidas ha emitido una advertencia crucial sobre el clima global. El fenómeno de El Niño presenta actualmente una rápida evolución hacia lo que se define como un episodio fuerte, previsto entre los meses de julio y septiembre, alcanzando el nivel 3 de una escala de 4.
Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial, informó que ya se observan las condiciones características de este fenómeno y que se prevé que se intensifiquen rápidamente. De acuerdo con Saulo, esta intensificación aumentará la probabilidad de sequías y lluvias intensas, así como el riesgo de olas de calor terrestres y marinas en muchas regiones del mundo.
Este reporte actualiza la información publicada el pasado 2 de junio por la OMM y se suma a la confirmación de la Agencia estadounidense de Observación Oceánica y Atmosférica, conocida como NOAA, que ratificó que el fenómeno comenzó en mayo.
Para comprender su naturaleza, es importante saber que El Niño es un proceso natural que ocurre habitualmente cada dos a siete años, con una duración aproximada de nueve a doce meses. Este fenómeno eleva la temperatura del agua en el centro y el este del Pacífico ecuatorial, lo que modifica, a escala mundial, los patrones de vientos, presión y precipitaciones.
La gravedad de estos ciclos es evidente en los registros recientes. El último episodio de El Niño, desarrollado entre 2023 y 2024, convirtió a esos dos años en los más cálidos jamás registrados, evidenciando cómo este fenómeno cíclico afecta por efecto dominó al clima global durante varios meses.
La vigilancia climática se mantiene activa ante la inminencia de estos eventos meteorológicos extremos en diversas partes del planeta. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.

