Una de las aves más raras del mundo enfrenta una nueva amenaza. En una operación conjunta, el ICMBio y la Policía Federal de Brasil rescataron 69 ararinhas-azuis de un criadero particular en Curaçá, Bahía.
El objetivo fundamental es proteger a estas aves del circovirus, una enfermedad crónica y contagiosa que provoca deformidades en el pico y el embranquecimiento de las plumas. Hasta el momento, al menos 34 aves en el lugar ya habían sido contaminadas.
La acción, denominada "Operación Blue Hope", se ejecutó sin previo aviso. Los ejemplares rescatados fueron trasladados a un centro de la Universidad Federal del Vale del São Francisco, en Petrolina, donde permanecerán en cuarentena y serán sometidos a pruebas sanitarias.
El operativo surge tras vistorías técnicas que constataron que el criadero, administrado por Ugo Vercillo, incumplía protocolos básicos de bioseguridad, como la desinfección diaria de las instalaciones y el uso de equipo de protección por parte del personal. Debido a estas faltas, el establecimiento y su propietario fueron multados con un total de 1.8 millones de reales.
La ararinha-azul es endémica de la caatinga brasileña y fue considerada extinta en estado salvaje en el año 2000. Actualmente, existen programas para su reintroducción en la naturaleza, pero el ICMBio ha advertido que este proceso solo podrá retomarse con ejemplares libres del virus.
Además de las 69 ararinhas, fueron trasladadas dos maracanãs, aves que actúan como tutoras para enseñar hábitos de la caatinga a las aves de cautiverio. El gobierno brasileño reiteró que cualquier iniciativa de conservación debe seguir estrictamente los planes oficiales de manejo poblacional para garantizar la supervivencia de la especie.
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