La gobernadora regional de La Libertad, Joana Cabrera Pimentel, se trasladó a la ciudad de Lima para participar activamente en el “X Consejo de Estado Regional (CER)”, una instancia de coordinación convocada por el presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo Sánchez. Durante el desarrollo de esta importante cita gubernamental, la autoridad regional centró su intervención en exponer las necesidades más apremiantes de su jurisdicción, con el objetivo primordial de mitigar y enfrentar los efectos adversos que el fenómeno El Niño podría generar en la región.
En un llamado directo al Poder Ejecutivo, la gobernadora Cabrera Pimentel exigió que se garantice la asignación y disponibilidad del presupuesto necesario para culminar diversas obras estratégicas de prevención. La autoridad subrayó que la falta de financiamiento oportuno pone en riesgo la seguridad de miles de ciudadanos, por lo que solicitó asegurar los recursos para finalizar el proyecto de las quebradas San Ildefonso y San Carlos. Esta obra, que actualmente se encuentra bajo la ejecución de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), registra un avance físico superior al 72%. Según destacó la gobernadora, la conclusión de esta infraestructura es fundamental para proteger a la provincia de Trujillo y sus distritos periféricos frente a las inundaciones y huaicos que suelen ocurrir durante los periodos de lluvias intensas.
Complementando esta solicitud, la gobernadora pidió la asignación de recursos específicos para la ejecución del denominado Paquete 8 del Proyecto de Drenaje Pluvial de Trujillo. Esta intervención se considera complementaria a las obras en las quebradas San Ildefonso y San Carlos, ya que permitirá un manejo adecuado de las corrientes hídricas que afectan directamente a los distritos de La Esperanza, Alto Trujillo, El Porvenir, Trujillo y Víctor Larco Herrera. Con la implementación de este paquete, se busca fortalecer la capacidad de respuesta de la ciudad frente a futuros eventos climáticos extremos, evitando el colapso de las vías y la afectación de viviendas.
Otro de los puntos críticos abordados por Joana Cabrera Pimentel fue la situación actual del río Chicama. La gobernadora solicitó una intervención inmediata en esta zona, debido a que los trabajos de prevención se encuentran paralizados. Esta detención es consecuencia de controversias legales y administrativas surgidas entre la ANIN y la empresa encargada de la ejecución de la obra. Para la autoridad regional, esta paralización es inadmisible, ya que incrementa significativamente el nivel de riesgo para la población asentada en las riberas y zonas aledañas del río.
Asimismo, en el ámbito de la gestión de maquinaria, la gobernadora solicitó formalmente que el equipo pesado actualmente administrado por la Autoridad Nacional del Agua (ANA) sea transferido al Gobierno Regional de La Libertad. El objetivo de este pedido es optimizar y fortalecer las labores de descolmatación y el mantenimiento preventivo de los ríos y quebradas de la región, permitiendo que el gobierno local tenga un control más directo y eficiente sobre el despliegue de estas máquinas en las zonas de mayor vulnerabilidad.
Durante su exposición, la autoridad regional recordó que La Libertad es catalogada como una de las regiones más vulnerables del país ante los efectos del fenómeno El Niño. Por esta razón, enfatizó que el Gobierno Regional no ha permanecido inactivo y viene ejecutando una estrategia integral de prevención para reducir el impacto de los desastres naturales.
Como prueba de estas acciones, la gobernadora detalló los avances logrados en lo que va del año 2026. Hasta la fecha, se han intervenido más de 42 kilómetros de cauces hídricos para evitar desbordes. Además, se ha procedido con la distribución de más de 80 maquinarias pesadas a diversos gobiernos locales para potenciar la limpieza de drenajes y cauces. En cuanto a la asistencia social, se están implementando 32 almacenes adelantados de ayuda humanitaria, asegurando que los suministros lleguen rápidamente a las zonas afectadas. Finalmente, destacó que se ha capacitado a más de 20 mil ciudadanos en materia de gestión del riesgo de desastres, promoviendo una cultura de prevención y respuesta organizada ante las emergencias climáticas.


