El Gobierno Nacional llevó a cabo este miércoles una reunión estratégica en la Casa Rosada, convocando a los diputados y senadores de La Libertad Avanza (LLA) con el objetivo de relanzar la agenda legislativa y política para los próximos meses. El encuentro fue impulsado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien busca consolidar un esquema de poder que centralice las decisiones políticas en torno a su figura. En la cumbre participó el presidente Javier Milei, quien disertó sobre el rumbo y la marcha de su gestión.
La jornada se extendió durante aproximadamente tres horas y media, estructurándose en tres etapas diferenciadas: una exposición inicial de Karina Milei, donde presentó a su nuevo equipo de trabajo; un discurso detallado por parte del presidente Javier Milei; y, finalmente, un espacio destinado a preguntas y respuestas entre la cúpula política y los legisladores nacionales.
Durante el desarrollo del evento, se registraron fuertes restricciones en la cobertura de la prensa acreditada en la Casa Rosada. Bajo directivas estrictas de oficiales de Casa Militar, se impidió la circulación de los periodistas fuera de la Sala de Periodistas, prohibiéndoles descender a la planta baja o transitar por pasillos contiguos. En un hecho que, según se indicó, no encuentra precedentes en la historia democrática, tres oficiales permanecieron rodeando y monitoreando el espacio destinado a la prensa escrita.
En la primera parte del encuentro, Karina Milei agradeció a los legisladores nacionales por el apoyo brindado en los últimos meses. Esta intervención fue interpretada como una alusión implícita a las complicaciones políticas derivadas del escándalo de Manuel Adorni, aunque neither el nombre del funcionario ni el hecho fueron mencionados explícitamente. Fuentes cercanas a la convocatoria señalaron que la intención era brindar un "gesto de contención" tras meses complicados.
Asimismo, la secretaria general presentó formalmente al equipo que la acompañará en esta nueva etapa de gestión. Para ello, invitó a diversos referentes políticos a posar junto a ella. El equipo quedó integrado por el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el vicejefe de Gabinete Ejecutivo, Ignacio Devitt; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el subsecretario de Gestión Institucional, Lule Menem; el vocero presidencial, Adrián Ravier; el secretario de Comunicación, Fabián Fernández; el asesor de comunicación del bloque legislativo, Ariel Ferrentino; y la jefa de bloque en el Senado, Patricia Bullrich. Se destacó la ausencia del asesor presidencial Santiago Caputo.
En relación a la dinámica interna, legisladores presentes afirmaron que Patricia Bullrich se mostró incómoda durante la reunión, aunque desde su entorno negaron dicha percepción. No obstante, se informó que Bullrich mantuvo una conversación privada con Javier Milei al finalizar la cumbre. Según datos obtenidos, el sector alineado con Karina Milei busca intervenir la capacidad de mando de Bullrich como jefa de bloque, delegando las negociaciones con los gobernadores en el cuarteto compuesto por Devitt, Santilli y los primos Menem.
La tensión política también se manifestó en las referencias al Senado. Karina Milei reconoció que los senadores tienen menos margen de visibilidad que los diputados y destacó que el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, debe realizar "malabarismos" con su presidencia, una referencia directa a la situación de la vicepresidenta Victoria Villarruel.
En cuanto a la agenda legislativa, se definieron como prioridades la reforma política, el régimen de Zona Fría y las modificaciones al proyecto de Inocencia Fiscal. Por su parte, el presidente Milei anunció que trabaja, junto a los ministerios de Economía y de Desregulación y Transformación del Estado, en una propuesta para modificar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Durante su discurso, Javier Milei profundizó en su proceso de toma de decisiones, basándose en tres pilares: valores éticos y morales, eficiencia económica y utilitarismo político. Sostuvo que los valores son no negociables y citó la Tragedia de Filóctetes para enfatizar que la forma de ganar es tan importante como la victoria misma, afirmando que "si se emparcha sobre lo incorrecto, las decisiones nunca terminan bien". También argumentó que la oposición entre eficiencia y justicia es errónea, pues ambas son caras de la misma moneda.
Finalmente, el mandatario abordó la posibilidad de conflictos internos, asegurando que "los liberales no somos manadas" y que las diferencias de opinión son lógicas. Sin embargo, esta postura fue contrastada por un diputado nacional, quien describió la reunión como "tensa" y señaló que existe una fragmentación evidente dentro del oficialismo, a pesar de la consolidación de la cúpula.


