Con la proximidad de la elección de la nueva Junta Directiva de la Asamblea Nacional, programada para el próximo 1 de julio, la coalición Vamos ha intensificado sus gestiones políticas. La organización mantiene actualmente activas diversas líneas de conversación con el objetivo primordial de conformar una nómina de consenso que permita estabilizar la dirección del Legislativo. La aspiración central de esta estrategia es lograr que un diputado perteneciente a la bancada de Vamos encabece la propuesta final para asumir la presidencia de la Asamblea Nacional.
En el marco de estas gestiones, Mijail Castillo, directivo de la coalición Vamos, ha proporcionado detalles sobre la hoja de ruta que la organización está siguiendo para alcanzar este objetivo. Castillo informó que la organización ha iniciado y mantiene reuniones estratégicas con las bancadas de los partidos Panameñista y Cambio Democrático (CD), además de otras facciones presentes en el pleno. Estas reuniones tienen como propósito fundamental estructurar una propuesta sólida que no sea meramente un acuerdo de conveniencia, sino que esté estrictamente basada en ideas y objetivos claros para el funcionamiento del ente legislativo.
La postura de Vamos, según lo expresado por Castillo, es la de una organización dispuesta a asumir la responsabilidad de liderar el cuerpo legislativo. El directivo subrayó que la coalición está preparada para enfrentar el reto que implica buscar y ejecutar aquellos cambios que se consideran difíciles de implementar dentro de la Asamblea Nacional. Esta disposición refleja una voluntad de transformación interna, condicionada a la capacidad de llegar a acuerdos con las otras fuerzas políticas involucradas en el proceso de negociación.
Un punto crítico en el discurso de la coalición es la reivindicación de su capacidad de liderazgo. Mijail Castillo fue enfático al señalar que, si bien Vamos posee la capacidad de aportar el respaldo numérico necesario en las votaciones, no desea quedar relegada a un papel secundario o meramente instrumental dentro de la dinámica parlamentaria. En este sentido, el directivo manifestó que la organización se encuentra en una etapa de espera activa, aguardando a que los planteamientos y propuestas concretas lleguen desde las otras bancadas hacia ellos.
La preocupación de la coalición radica en evitar que su rol se limite únicamente a la provisión de votos para apoyar agendas ajenas. Según Castillo, no sería coherente ni aceptable que Vamos sea percibida como una organización útil solo para otorgar la mayoría necesaria en las votaciones, pero que carezca de la capacidad o la oportunidad de liderar el proceso legislativo. Esta declaración pone de manifiesto que la aspiración a la presidencia de la Junta Directiva no es solo una cuestión de jerarquía, sino una validación de su capacidad de gestión y dirección política.
Por lo tanto, la estrategia de Vamos para el 1 de julio se centra en la búsqueda de un equilibrio donde su participación sea reconocida tanto en el ámbito cuantitativo como en el cualitativo. La conformación de la nómina de consenso se presenta como el camino ideal para integrar las visiones del partido Panameñista, del Cambio Democrático y otras facciones, asegurando que el liderazgo resultante tenga un respaldo amplio y una base programática definida.
En resumen, la coalición Vamos se posiciona como un actor clave en la configuración de la nueva directiva de la Asamblea Nacional. A través de la gestión de Mijail Castillo y el diálogo con las diversas bancadas, la organización busca transitar desde el rol de soporte electoral hacia un rol de liderazgo ejecutivo en el Legislativo, siempre y cuando se logren concretar las propuestas basadas en objetivos claros que permitan enfrentar los desafíos institucionales pendientes. La resolución de estas conversaciones determinará la composición de la Junta Directiva que asumirá sus funciones el próximo 1 de julio.

