Un agricultor residente de la comuna de Maullín, ubicada en la región de Los Lagos, ha sido puesto bajo medida cautelar de prisión preventiva luego de ser formalizado por un millonario fraude que asciende a los 166 millones de pesos. El imputado, identificado como Erico Jaramillo, es acusado de implementar un sofisticado sistema de evasión y fraude tributario mediante la utilización de boletas y facturas emitidas por empresas ficticias.
La formalización de los cargos se llevó a cabo en el Juzgado de Letras y Garantías de Maullín. De acuerdo con la información proporcionada por el Ministerio Público, Jaramillo es responsable de delitos económicos reiterados. El núcleo de la acusación reside en el uso de facturas falsificadas provenientes de supuestos proveedores, las cuales fueron utilizadas para declarar impuestos de manera irregular y así obtener un beneficio económico ilícito a expensas del Estado.
Según el detalle entregado por la fiscalía, el imputado operó a través de tres empresas relacionadas con sectores económicos específicos: la ganadería, la agricultura y el transporte. El periodo de ejecución de este esquema fraudulento se sitúa entre los años 2016 y 2019. Durante este lapso, Erico Jaramillo habría gestionado la emisión de un total de 190 facturas.
El fiscal de Maullín, Patricio Llancamán, informó que estas facturas provenían de 29 empresas distintas. El análisis de la fiscalía determinó que una gran cantidad de estas entidades eran "empresas de papel" o ficticias, es decir, organizaciones que no tienen una actividad económica real ni infraestructura, sino que existen únicamente en los registros legales para emitir documentos tributarios falsos y facilitar el fraude fiscal.
Tras analizar los antecedentes presentados durante la audiencia de formalización, el Juzgado de Letras y Garantías de Maullín determinó que la medida cautelar más adecuada era la prisión preventiva. El tribunal fundamentó esta decisión considerando que la libertad del imputado representa un peligro para la seguridad de la sociedad. Esta resolución no solo se basó en la gravedad y la multiplicidad de los delitos cometidos en el presente caso, sino también en los antecedentes penales previos del acusado.
Un factor determinante para la decisión judicial fue que Erico Jaramillo ya cuenta con una condena previa por hechos de naturaleza similar. En el año 2011, el imputado fue condenado por fraude al fisco debido a actividades cometidas entre los años 2005 y 2007. En aquel entonces, utilizó un mecanismo idéntico al actual para generar un perjuicio económico al Estado chileno que alcanzó la cifra de 700 millones de pesos, una suma significativamente superior a la del fraude actual.
En cuanto a la ejecución de la medida cautelar, se informó que el imputado participó en la audiencia vía telemática, conectándose desde la región de Aysén. Debido a esto, el tribunal ordenó su ingreso inmediato al penal de Puerto Montt. Se le ha otorgado un plazo menor a 24 horas para presentarse voluntariamente en un centro penitenciario para dar cumplimiento a la prisión preventiva decretada.
La justicia ha sido enfática en la obligatoriedad de su presentación. En caso de que Erico Jaramillo no se apersone en el recinto carcelario dentro del plazo establecido, ya se ha agendado una nueva audiencia para el próximo martes. En dicha instancia, el Ministerio Público solicitará formalmente que se despache una orden de captura en su contra para asegurar su detención y posterior traslado al recinto penitenciario de Puerto Montt.
Este caso pone de relieve la reiteración de conductas delictivas económicas en la zona y la rigurosidad con la que el sistema judicial está abordando los fraudes tributarios cometidos a través de empresas ficticias, especialmente cuando existe reincidencia en el imputado.


