La familia de Natalia Fernández Díaz Granados confirmó este domingo 28 de junio el lamentable hallazgo del cuerpo sin vida de la joven, quien había permanecido atrapada bajo los escombros de una edificación en el estado Falcón, Venezuela. El suceso es el resultado de una tragedia natural que dejó a decenas de personas atrapadas tras el colapso de diversas estructuras en la zona.
Natalia Fernández Díaz Granados, de 34 años, era oriunda de Santa Marta, Colombia, aunque residía en España, donde se desempeñaba profesionalmente como ingeniera mecánica. La joven se encontraba en territorio venezolano realizando un viaje turístico en compañía de su esposo y su hija de 11 años, un trayecto que terminó en tragedia debido a la actividad sísmica registrada en la región.
El grupo familiar se encontraba hospedado en el condominio turístico La Mar, ubicado en la localidad de Tucacas. El pasado 24 de junio, la zona fue azotada por dos fuertes terremotos con magnitudes de 7,2 y 7,5, respectivamente. La intensidad de estos sismos provocó el colapso de la edificación donde se alojaban, dejando a numerosas personas sepultadas bajo los restos de la construcción.
Entre las víctimas atrapadas se encontraba Natalia, cuya situación era especialmente delicada debido a que recientemente había sido sometida a un trasplante de riñón, una condición médica que aumentaba su vulnerabilidad en medio de la emergencia. Mientras tanto, su esposo y su hija lograron sobrevivir al derrumbe. Ambos fueron trasladados a un centro médico para recibir atención; se informó que la menor sufrió diversas lesiones, pero que actualmente se encuentra fuera de peligro.
La confirmación del fallecimiento de la ingeniera llegó este domingo. Según la información conocida, fue su esposo, Miguel, quien tuvo la difícil tarea de comunicar la noticia del hallazgo del cuerpo a los seres queridos de Natalia en Colombia, poniendo fin a los días de incertidumbre y esperanza por un rescate.
Ante la gravedad de la situación, la familia de la joven había iniciado una intensa campaña en las redes sociales. A través de diversos canales digitales, solicitaron ayuda urgente y pidieron agilizar las labores de búsqueda y rescate. Los familiares relataron que tenían conocimiento preciso del lugar donde Natalia había quedado atrapada bajo los escombros; sin embargo, denunciaron que la falta de rescatistas y equipos especializados en la zona de Tucacas dificultó y retrasó significativamente el operativo de salvamento.
El caso también llegó a instancias diplomáticas, ya que la Cancillería colombiana fue informada sobre la situación de la ciudadana samaria y procedió a registrar el caso. No obstante, los parientes señalaron que el reducido número de equipos especializados disponibles en el área fue un factor determinante en la demora de las labores de búsqueda.
La noticia generó conmoción en su ciudad natal. El alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo, utilizó sus redes sociales para expresar su pesar y enviar un mensaje de condolencias a los familiares y amigos de la mujer. El mandatario lamentó profundamente que la ayuda de los cuerpos de rescate no llegara a tiempo a la localidad de Tucacas para salvar la vida de la ingeniera.
En un comunicado oficial, la Alcaldía de Santa Marta manifestó su solidaridad con todas las víctimas de la tragedia ocurrida en el país hermano. La Administración Distrital extendió sus más sinceras condolencias, reiterando el dolor que embarga a la comunidad samaria por la pérdida de Natalia Fernández Díaz Granados en medio de los desastres naturales que afectaron a Venezuela.


