Una vasta región del continente europeo, que se extiende desde Francia hasta los Balcanes, ha atravesado una jornada de temperaturas sofocantes. Este fenómeno meteorológico ha provocado que se batan récords absolutos de temperatura en diversos países, desde Alemania hasta Dinamarca, generando una situación de presión considerable sobre los sistemas de salud pública de las naciones afectadas.
De acuerdo con un análisis de datos realizado por la agencia AFP, la intensidad de esta ola de calor ha impactado a una población masiva. Al menos 193 millones de habitantes en Europa enfrentaron temperaturas superiores a los 35 ºC durante este sábado, destacando el caso de Alemania, donde 75 millones de personas estuvieron expuestas a este nivel de calor. Asimismo, las proyecciones indican que más de 404 millones de personas en el continente —sin incluir a Turquía— han registrado temperaturas máximas que superan los 30 ºC, aunque esta cifra representa un ligero descenso en comparación con la jornada anterior.
El análisis técnico utilizado para estas cifras se basó en los pronósticos emitidos por el servicio meteorológico alemán y en las proyecciones de población para el año 2025 elaboradas por el Joint Research Center. Estos datos coinciden con las cifras proporcionadas por la organización no gubernamental austríaca Klimadashboard. Es relevante señalar que el impacto real del sábado superó las previsiones iniciales calculadas el viernes a las 03H00 GMT, momento en el cual se estimaba que 150 millones de habitantes enfrentarían temperaturas por encima de los 35 ºC.
La trayectoria de esta masa de aire caliente, que durante el transcurso de la semana afectó severamente a España, Italia, Francia y el sur de Inglaterra, se desplaza actualmente hacia el noreste del continente. A pesar de este movimiento, las alertas máximas permanecen vigentes en países como Hungría, Austria, Alemania y Suiza.
En Alemania, el servicio meteorológico nacional (DWD) emitió una alerta por calor extremo que cubrió la mayor parte del territorio. Los datos confirmaron que la estación meteorológica de Drewitz, ubicada en el Este del país, alcanzó una temperatura de 41,5 ºC hacia las 16H30 hora local. Este registro superó el récord previo de 41,3 ºC que había sido verificado apenas el viernes en la ciudad de Saarbrücken, situada al suroeste. El DWD subrayó que la situación es particularmente difícil para la población debido a la falta de descenso térmico durante la noche, advirtiendo que muchas regiones experimentarán "noches tropicales".
Situaciones similares se presentaron en la República Checa, donde se registró un récord absoluto de temperatura de 40,6 ºC en la localidad de Doksany, al norte de Praga. Según la agencia meteorológica CHMI, este valor supera el registro más alto anterior, que era de 40,4 ºC y databa del año 2012 en Dobrichovice.
Por su parte, Dinamarca ha alcanzado temperaturas inusuales para su ubicación geográfica. El Instituto Meteorológico Danés (DMI) informó que se registró la temperatura más elevada desde que comenzaron las mediciones en el siglo XIX. Específicamente, al norte de Odense se alcanzaron los 36,6 ºC, marcando el día más caluroso jamás registrado desde 1874.
En Suiza, el impacto se sintió con fuerza en la ciudad de Basilea, donde el termómetro marcó 39 ºC, estableciéndose como la temperatura más alta registrada en el país para un mes de junio. Este hecho representa el tercer día consecutivo de registros récord de calor para este mes en el territorio suizo.
Ante el rigor del clima, la población europea ha buscado refugio en cualquier espacio disponible para mitigar el calor. Se han reportado personas refugiándose en iglesias, durmiendo en sótanos o a las orillas de los ríos, y refrescándose en fuentes públicas. Incluso se ha observado que una popular cadena francesa de productos congelados se ha convertido en un refugio improvisado para quienes buscan escapar de las altas temperaturas, aunque sea por unos breves minutos.


