En el marco del lanzamiento del Anuario de la Justicia Brasil 2026, llevado a cabo en las instalaciones del Supremo Tribunal Federal (STF), el abogado y exsecretario nacional de Seguridad Pública, Mário Sarrubbo, ofreció una serie de declaraciones fundamentales sobre la estructura y el funcionamiento del Estado brasileño. En una entrevista concedida a la revista electrónica Consultor Jurídico, Sarrubbo abordó una de las percepciones más recurrentes en el debate público actual: la supuesta preeminencia del Poder Judicial sobre las demás instancias gubernamentales.
Para Sarrubbo, la noción de que los tribunales detentan un poder superior al de los otros órganos del Estado es una percepción equivocada. El experto sostiene que el arcabouço constitucional brasileño ha sido diseñado meticulosamente para garantizar un equilibrio armónico entre el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial. Según su análisis, la actuación de la Justicia no representa una usurpación de funciones, sino que se limita estrictamente a corregir inconstitucionalidades y asegurar la protección del Estado Democrático de Derecho.
Durante su intervención, Sarrubbo enfatizó que la Constitución Federal establece funciones claras, delimitadas y limitadas para cada uno de los entes estatales, evitando que uno se sobreponga al otro. En este sentido, recordó que la estructura republicana asigna responsabilidades específicas: al Poder Ejecutivo le corresponde la tarea de gobernar; al Poder Legislativo le corresponde la labor de legislar; y al Poder Judicial le corresponde la función de juzgar. Esta división es la base que sostiene la estabilidad institucional del país.
El exsecretario de Seguridad Pública argumentó que la mayor visibilidad de los tribunales en la escena pública no debe interpretarse como una ruptura de la jerarquía institucional ni como un exceso de autoridad. Por el contrario, afirmó que esta prominencia es el resultado directo del cumplimiento del deber judicial de combatir conductas abusivas. Sarrubbo explicó que el hecho de que la Justicia aparezca con mayor frecuencia en los titulares responde a su rol correctivo, interviniendo precisamente cuando es necesario frenar acciones que contravienen la ley.
En relación con la publicación del Anuario de la Justicia Brasil 2026, Sarrubbo destacó la importancia de este documento como una herramienta de transparencia. Según el abogado, el objetivo del Anuario es clarificar el papel real que desempeña el Poder Judicial dentro de la República. Señaló que, aunque a menudo se perciba a los tribunales como el órgano con más poder, su actividad se despliega fundamentalmente frente a la existencia de inconstitucionalidades, ilegalidades patentes y conductas que puedan atentar contra el Estado Democrático de Derecho.
Al abordar la pregunta sobre cuál de los tres poderes ejerce el mando efectivo en la República, Sarrubbo fue tajante al responder que ninguno de los tres posee un mando absoluto o superior sobre los demás. Reitero que cada poder ejerce su papel específico según lo mandata la ley. Subrayó que, si bien el Poder Judicial puede parecer más evidente en ciertos periodos o situaciones, esto se debe a que ejerce la función de corrección que le fue otorgada explícitamente por la Constitución Federal.
En conclusión, la postura de Mário Sarrubbo defiende que el sistema de pesos y contrapesos en Brasil sigue vigente y operativo. La intervención judicial, desde su perspectiva, no es un signo de dominio, sino una garantía de que ninguna acción estatal o particular quede por encima de la Constitución. La transparencia promovida por iniciativas como el Anuario de la Justicia busca, precisamente, disipar las dudas sobre la naturaleza del ejercicio judicial y reafirmar que la justicia actúa como un mecanismo de salvaguarda legal y no como un ente gobernante.


