En el marco de las conmemoraciones correspondientes al Día del Abogado, se ha hecho público un contundente y formal llamado dirigido al Comité de Postulaciones Judiciales de la Asamblea Nacional (AN). La solicitud insta a dicho organismo a que asuma con un sentido de estricta responsabilidad la tarea de designar a los nuevos magistrados que integrarán el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), el máximo órgano judicial de la República.
Esta demanda surge en un contexto donde se busca la transformación del sistema judicial. Al respecto, el abogado y expreso político Tonny Real ha sido una de las voces más prominentes en este reclamo, enfatizando que el proceso de selección actual no debe verse como un trámite administrativo más, sino como una oportunidad histórica y crucial. Según Real, este momento representa la posibilidad de fortalecer la confianza ciudadana y el respeto institucional en el país, un objetivo que, a su juicio, solo podrá alcanzarse si se garantiza la absoluta independencia del Poder Judicial frente a cualquier influencia externa.
Uno de los puntos centrales de la crítica expuesta por Real, quien cuenta con el respaldo de diversos dirigentes políticos y ex presos políticos, es la denuncia sobre el método de selección de los magistrados. El abogado señaló que el máximo tribunal de la República no puede continuar siendo el resultado de un reparto basado en "cuotas partidistas". Para los solicitantes, la designación de los jueces no debe responder a intereses políticos o acuerdos entre partidos, sino a la meritocracia y al cumplimiento de los estándares legales establecidos.
En este sentido, se ha solicitado el cumplimiento riguroso y sin excepciones de lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. La exigencia es clara: se debe respetar el perfil idóneo que la Carta Magna prescribe para quienes aspiran a ocupar estos cargos de alta responsabilidad. De manera específica, Tonny Real detalló que es imperativo el cumplimiento de los artículos 263, 264 y 265 de la Constitución, con el propósito fundamental de lograr que el país cuente con un Poder Judicial que sea percibido como justo y que posea una credibilidad significativa ante la sociedad.
Para el abogado, la meta es alcanzar un sistema donde Venezuela cuente con una justicia que inspire confianza real en el ciudadano, que proteja los derechos fundamentales de todas las personas sin distinción y que actúe bajo un principio de independencia total. Real subrayó la urgencia de construir un entorno jurídico donde ninguna persona sienta que la justicia puede ser utilizada como un instrumento de persecución, eliminando así el temor al uso arbitrario del derecho.
Para sustentar la gravedad de la situación actual, Tonny Real recordó su propia experiencia personal, la cual presentó como un reflejo fiel de una crisis estructural que afecta al sistema judicial venezolano. El abogado mencionó que enfrentó un juicio que se prolongó injustamente durante nueve años, una situación que, según sus palabras, es compartida por miles de ciudadanos en toda la nación. Este caso particular sirve para ilustrar la necesidad imperante de transitar hacia un sistema que brinde verdaderas garantías de igualdad, un debido proceso efectivo y un respeto absoluto a la dignidad humana.
Finalmente, el abogado recalcó que la restauración de la justicia para que esta "brille nuevamente en un país con democracia" no es una labor que pueda recaer en un solo individuo o sector. Por el contrario, afirmó que se trata de una tarea urgente y prioritaria que concierne a todos los sectores de la sociedad venezolana, quienes deben velar por que el Poder Judicial recupere su función esencial de impartir justicia de manera imparcial y transparente.


