La volatilidad ha regresado con fuerza al mercado bursátil global y, una vez más, la inteligencia artificial parece ser la principal responsable de la inestabilidad. Lo que comenzó como una moderada venta de acciones tecnológicas en Estados Unidos el pasado lunes, se extendió rápidamente hacia los mercados asiáticos este martes, desencadenando reacciones intensas en diversas regiones financieras.
El epicentro del nerviosismo se trasladó con crudeza a Corea del Sur, donde el pánico se apoderó de los inversionistas. El índice Kospi sufrió un desplome del 10 %, una caída tan abrupta que activó el mecanismo de interrupción de operaciones. Este sistema obligó a una pausa de 20 minutos en la negociación de activos con el objetivo de enfriar el mercado y evitar una caída aún más profunda. El colapso surcoreano estuvo impulsado principalmente por SK Hynix y Samsung, dos de los fabricantes de chips de memoria más importantes a nivel mundial. Ambas compañías registraron caídas superiores al 12 %, lo que arrastró al resto del mercado, considerando que estas dos empresas representan cerca de la mitad del valor total del índice Kospi.
A pesar de la intensidad de las ventas, no parece existir un detonante evidente o un hecho específico que justifique una ola de liquidaciones tan agresiva en el mercado asiático. No obstante, el sentimiento negativo se reflejó también en Estados Unidos, donde las acciones tecnológicas enfrentaron una jornada complicada. El Nasdaq, índice con un peso predominante del sector tecnológico, caía un 1,9 % durante la mañana de este martes, sumándose a un retroceso del 1,3 % registrado el lunes.
El resto de los indicadores estadounidenses también mostraron señales de debilidad. El S&P 500 registró una pérdida del 1,3 %, mientras que el Dow Jones abrió la sesión con una baja de 260 puntos, lo que equivale a un descenso del 0,5 %. En este contexto, el índice VIX, ampliamente reconocido como el indicador del miedo de Wall Street, subió un 17 %, lo que confirma una mayor percepción de riesgo y volatilidad entre los operadores.
Algunos analistas han intentado vincular esta inquietud a los movimientos registrados el lunes por Google y SpaceX. En el caso de Google (GOOG), la empresa retrocedió un 5 % el lunes y otro 1 % este martes, un movimiento relacionado principalmente con la salida de una figura destacada del sector de la IA hacia la firma Anthropic. Por su parte, SpaceX (SPCX) experimentó un debut histórico en la bolsa, pero sufrió una caída del 16 % el lunes y un 4,6 % adicional este martes. Según los expertos, este movimiento responde en parte a la volatilidad habitual que suele seguir a una oferta pública inicial exitosa.
La presión se extendió a otros gigantes del sector. Nvidia (NVDA) bajó cerca de un 3 %, ejerciendo una presión general sobre el mercado. Oracle (ORCL) también cayó un 2 %, acumulando una pérdida preocupante del 25 % en lo que va del mes. Asimismo, los fabricantes de semiconductores, que habían sido los líderes del repunte bursátil este año, sufrieron fuertes pérdidas: Micron Technology (MU) cayó un 11 % y Marvell Technology (MRVL) retrocedió un 7 %.
Otra corriente de análisis sugiere que el mercado está reaccionando a la posibilidad de que la Reserva Federal incremente las tasas de interés más adelante este año. Esta inquietud surge tras las declaraciones del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, quien la semana pasada anunció que el banco central reforzará su compromiso para controlar la inflación, señal que fue interpretada por los inversionistas como un anuncio de futuras alzas en las tasas.
Independientemente de la causa exacta, las elevadas valoraciones y las expectativas de crecimiento extraordinario de las empresas ligadas a la IA han creado un entorno donde cualquier señal de incertidumbre genera reacciones violentas. El índice Kospi, por ejemplo, acumula una subida cercana al 90 % en lo que va del año, lo que hace que los operadores y los algoritmos de negociación salgan rápidamente del mercado ante cualquier cambio inesperado.
El temor se propagó por el resto de Asia, afectando al índice Nikkei de Japón, que cayó un 3,6 %, y al gigante tecnológico SoftBank, que perdió un 15 %. La mayoría de los principales índices asiáticos cerraron la jornada con retrocesos superiores al 1 %.
A pesar de esta presión, las pérdidas globales siguen siendo moderadas en comparación con los máximos alcanzados. El Nasdaq se sitúa aproximadamente un 5,5 % por debajo de su pico histórico del 2 de junio. Cabe destacar que los mercados habían dejado atrás la preocupación por conflictos bélicos tras el anuncio del presidente Donald Trump sobre un alto el fuego con Irán en abril, volviendo su atención exclusivamente a la IA y a la política de la Reserva Federal. Como reflejo de esta calma geopolítica, los precios del petróleo continuaron bajando ligeramente este martes, mientras los inversionistas celebran los avances en las negociaciones de paz.

