El panorama de la transitabilidad en Bolivia ha mostrado una tendencia a la baja durante las últimas horas, coincidiendo con la aplicación de medidas gubernamentales extraordinarias. De acuerdo con la información proporcionada por la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), el mapa de transitabilidad actualizado este domingo por la mañana revela que el número de puntos de bloqueo en el territorio nacional ha descendido a un total de 28 sitios.
Este reporte, revisado específicamente cerca de las 8:00 de la mañana de este domingo, detalla la distribución geográfica de las protestas que aún persisten. El mapa de la ABC señala que la mayor concentración de bloqueos se encuentra actualmente en los departamentos de Cochabamba y La Paz, donde se registran 12 puntos de interrupción en cada uno. Por su parte, el departamento de Oruro presenta tres puntos de bloqueo, mientras que en Santa Cruz se reporta la existencia de un solo bloqueo, ubicado específicamente a la altura de Cerro Grande, en la carretera que conduce hacia el Beni.
La reducción de estos puntos críticos ocurre en el marco de la primera jornada del Estado de excepción en el país. Esta medida fue decretada originalmente por el presidente Rodrigo Paz y entró en vigor durante la madrugada del sábado. No obstante, la norma alcanzó su vigencia plena a partir de las primeras horas de este domingo, tras haber sido formalmente aprobada por la Asamblea Legislativa Plurinacional, completando así el proceso legal y administrativo para su ejecución.
La implementación de este estado de excepción ha permitido que efectivos de las fuerzas militares y policiales inicien operativos de despeje en las vías que habían sido obstruidas por manifestantes. Según los reportes, estas interrupciones viales se habían prolongado durante un periodo de 51 días, afectando la conectividad terrestre en diversas regiones del país. Las fuerzas del orden comenzaron las tareas de liberación de las rutas el pasado sábado, marcando el inicio de una estrategia para restablecer el flujo vehicular y el transporte de mercancías.
Al analizar la evolución de la jornada, se observa un descenso gradual en el número de protestas. A media tarde del sábado, las autoridades contabilizaron 35 bloqueos activos en el país. Esta cifra ya representaba una disminución en comparación con el inicio de esa misma jornada, momento en el que se estimaba la existencia de aproximadamente 40 puntos de protesta. La transición de 40 a 35 puntos el sábado, y posteriormente a 28 puntos este domingo por la mañana, indica una tendencia decreciente en la cantidad de vías obstruidas.
En cuanto al desarrollo de los operativos de despeje, las autoridades informaron que las intervenciones se han llevado a cabo sin incidentes mayores. Según los reportes oficiales, no se encontró resistencia por parte de los manifestantes durante el avance de los efectivos policiales y militares. Debido a esta ausencia de confrontaciones, los operativos se centraron primordialmente en las labores de limpieza de las carreteras. Las tareas consistieron en el retiro de rocas y diversos escombros que habían sido depositados por los bloqueadores para impedir el paso de los vehículos.
El impacto de estas movilizaciones, que se extendieron por casi dos meses, ha sido severo para la población civil. Diversas ciudades del país han enfrentado situaciones críticas de abastecimiento. De manera particular, La Paz y El Alto han sufrido una grave escasez de productos esenciales. Los reportes indican que el bloqueo de las rutas principales provocó la falta de combustible, así como la carencia de alimentos y medicamentos básicos, afectando la calidad de vida y la salud de miles de ciudadanos en estas urbes.
Con el despeje progresivo de las vías y la vigencia del Estado de excepción, el Gobierno busca normalizar la circulación y asegurar que los suministros básicos lleguen a los centros urbanos más afectados, poniendo fin a una crisis de transitabilidad que se había prolongado por más de siete semanas.


