La Selección Argentina inició su camino en la Copa del Mundial 2026 con una victoria frente al combinado de Argelia. Si bien el resultado deportivo fue sumamente positivo, la jornada estuvo marcada por una imagen que dio la vuelta al mundo y generó una inmediata preocupación en el ámbito deportivo y personal: el capitán Lionel Messi rompió en llanto tras convertir el primer tanto de un hat-trick que selló el encuentro. Esta reacción, lejos de estar vinculada a la euforia del gol, fue asociada posteriormente por el propio futbolista a una serie de "días difíciles" que atraviesa su entorno familiar.
La raíz de esta angustia radica en la delicada situación de salud que padece su padre, Jorge Messi. El progenitor del astro argentino es, sin lugar a dudas, la figura más influyente en la estructura profesional y humana del delantero. Nacido en la ciudad de Rosario, Jorge Messi desempeñó durante años la función de supervisor en una fábrica siderúrgica antes de tomar la decisión de volcarse íntegramente a la gestión de la carrera de su hijo, asumiendo los roles de representante legal, administrador y principal consejero estratégico.
La influencia de Jorge fue determinante desde los primeros pasos de Lionel en el fútbol infantil, pasando por su etapa en el club Grandoli y posteriormente en Newell's Old Boys. En aquel entonces, ante las dificultades económicas para costear el tratamiento de hormonas de crecimiento que Lionel requería en Argentina, fue Jorge quien tomó la audaz y decisiva resolución de emigrar junto a su hijo hacia Barcelona. Este movimiento, cargado de incertidumbre en su momento, terminaría transformando la historia del fútbol moderno.
A lo largo de más de dos décadas en la élite del deporte mundial, el padre del capitán albiceleste mantuvo un perfil estrictamente bajo, evitando la exposición constante ante las cámaras y los flashes de los medios de comunicación. A pesar de su discreción, su capacidad de negociación y su firma fueron piezas clave detrás de cada renovación contractual en el club catalán, así como en los posteriores e históricos traspasos hacia el París Saint-Germain y, más recientemente, al Inter Miami de los Estados Unidos.
No obstante, la estabilidad de este pilar fundamental de la familia Messi se vio seriamente conmovida en las últimas horas. Según la información compartida por el periodista Eduardo Feinmann a través de Radio Mitre, Jorge Messi arrastra un problema de salud bastante grave desde finales del año pasado. De acuerdo con los reportes, el cuadro clínico sufrió complicaciones severas durante los últimos días, coincidiendo precisamente con la preparación y el debut de la delegación argentina en territorio norteamericano.
Esta situación obligó a Lionel Messi a enfrentar la presión de una competencia oficial de la magnitud del Mundial bajo un estado de profunda angustia personal. El futbolista confirmó esta situación en la zona mixta tras el partido contra Argelia, manifestando: "Totalmente ajeno a lo deportivo, pasé unos días difíciles, complicados". Aunque el capitán evitó brindar precisiones médicas sobre el diagnóstico específico de su padre, hizo público su agradecimiento hacia sus compañeros de equipo y el cuerpo técnico, liderado por Lionel Scaloni, por el sostén anímico que recibió dentro de la concentración.
En cuanto a la exposición pública de Jorge Messi, su última aparición registrada fue en noviembre de 2025, cuando estuvo presente en uno de los palcos del Chase Stadium durante un encuentro de playoffs de la Major League Soccer. Desde aquel evento, tanto él como su esposa, Celia Cuccittini, han optado por un hermetismo absoluto, buscando transitar las derivaciones del tratamiento médico lejos del escrutinio público y la prensa.
Hasta el momento, ni el círculo íntimo del jugador ni la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) han emitido un comunicado oficial sobre la evolución del estado de salud de Jorge Messi. Esta reserva impuesta por la familia mantiene en vilo a los seguidores del seleccionado nacional, mientras el plantel continúa con sus entrenamientos habituales, enfocados en el segundo compromiso del grupo reglamentario, aunque con la sensibilidad a flor de piel por la situación del padre de su máximo referente.

