La selección española de fútbol alcanzó la gloria máxima este domingo 19 de julio al consagrarse campeona de la Copa del Mundo en el estadio de Nueva York. El conjunto dirigido por Luis de la Fuente logró imponerse por un marcador de 1-0 frente a Argentina, resultado que le permite sumar la segunda estrella en su palmarés, dieciséis años después de haber obtenido su primer título mundial en Sudáfrica 2010.
Para este encuentro decisivo, Argentina alineó en su once inicial a Emiliano Martínez en la portería; Gonzalo Montiel, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nicolás Tagliafico en la línea defensiva; Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister en el centro del campo; y un tridente ofensivo compuesto por Lionel Messi, Julián Álvarez y Nico González.
Por su parte, España saltó al terreno de juego con Unai Simón bajo los tres palos; Pedro Porro, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte y Marc Cucurella en la defensa; Rodri, Fabián Ruiz y Dani Olmo en la medular; y Lamine Yamal, Álex Baena y Mikel Oyarzabal en la zona de ataque.
El desarrollo del partido mostró un dominio claro de la Roja desde los primeros instantes. Apenas al minuto 4, Lamine Yamal y Dani Olmo generaron la primera oportunidad seria de peligro sobre el área custodiada por Emiliano «Dibu» Martínez, utilizando desbordes constantes por las bandas para intentar abrir la defensa argentina. La respuesta de la Albiceleste fue escasa durante la primera mitad, registrando una de sus pocas aproximaciones al minuto 15, cuando Rodrigo De Paul ejecutó un tiro libre que terminó desviado.
La superioridad española se reflejó en las estadísticas de posesión. Al minuto 20, el equipo de Luis de la Fuente ya controlaba el 64 % del balón frente al 36 % de Argentina, siendo el único equipo que proponía jugadas ofensivas. A los 38 minutos, Mikel Oyarzabal inquietó nuevamente la portería rival con un disparo desde la frontal del área que fue detenido por el portero argentino. Poco después, al minuto 42, Marc Cucurella probó con un potente remate de larga distancia que se estrelló en el poste, dejando el marcador sin cambios al descanso.
Durante la segunda parte, España intensificó su asedio al área argentina. Jugadores como Álex Baena, Lamine Yamal, Dani Olmo y Ferran Torres crearon constantes ocasiones de gol, pero la seguridad de Emiliano Martínez impidió que la Roja se adelantara en el marcador. Al minuto 75, Pedri y Pau Cubarsí también intentaron resolver el encuentro con remates desde fuera del área, aunque ambos fueron contenidos por el arquero argentino.
Hacia el final del tiempo reglamentario, la disparidad en el juego fue evidente. Al minuto 86, España acumulaba ocho disparos a puerta y mantenía una posesión superior al 60 %, mientras que Argentina no había logrado registrar un solo remate entre los tres palos. Este hecho marca un dato relevante, ya que es la primera vez en la historia de las finales de la Copa del Mundo que una selección termina el tiempo reglamentario sin realizar un disparo a puerta.
La tensión aumentó en los minutos finales. Al minuto 89, Rodri estuvo cerca de marcar con un remate que pasó rozando el travesaño. En el tiempo añadido, Nico Williams lideró un contraataque peligroso, y al minuto 90+3′, Argentina se quedó con diez jugadores debido a la expulsión de Enzo Fernández, quien recibió una doble tarjeta amarilla. Antes de finalizar el tiempo reglamentario, Lamine Yamal ejecutó un tiro libre que fue desviado por el «Dibu» Martínez.
Ante la persistencia del empate, el encuentro se definió en la prórroga. Al minuto 95, Nico Williams celebró un gol que fue posteriormente anulado tras una revisión arbitral por una falta previa. Finalmente, la recompensa llegó al minuto 106, cuando Nico Williams asistió a Ferran Torres, quien definió con precisión para anotar el único gol de la final. Con este resultado, España volvió a tocar el cielo en Nueva York, asegurando su segunda Copa del Mundo bajo la dirección técnica de Luis de la Fuente.


