Fox Corporation ha anunciado formalmente la firma de un acuerdo definitivo para la adquisición de la plataforma de streaming Roku. La operación, que representa una inversión total de 22 mil millones de dólares, tiene como objetivo integrar la capacidad de distribución tecnológica de Roku con el robusto catálogo de contenidos de la cadena de medios. Según informó la compañía a través de un comunicado oficial emitido este lunes desde Nueva York, la transacción ya cuenta con el respaldo y la aprobación unánime de los consejos de administración de ambas organizaciones.
En términos financieros, la operación ha valorado las acciones de Roku en 160 dólares por cada título. Para concretar esta compra, Fox ha estructurado un pago mixto que combina liquidez y capital. Específicamente, la cadena pagará 96 dólares en efectivo y otorgará 0,9693 acciones de clase A por cada acción de la plataforma de streaming. Este esquema de pago permite a los accionistas de Roku mantener una participación en la entidad resultante mientras reciben una compensación monetaria inmediata.
El propósito central de esta multimillonaria adquisición es la creación de una plataforma tecnológica y de medios a gran escala. La estrategia busca optimizar la monetización y ampliar el alcance global de sus servicios. Para lograrlo, la nueva entidad fusionará el contenido especializado de Fox en las áreas de deportes, noticias y entretenimiento con el ecosistema de televisión conectada que Roku ha desarrollado y consolidado en los últimos años.
Una de las ventajas competitivas más significativas de esta unión es el acceso inmediato que Fox obtiene a uno de los sistemas operativos de televisión más extendidos en los Estados Unidos. Actualmente, Roku tiene presencia en 100 millones de hogares en todo el mundo, lo que representa una infraestructura de distribución masiva. Como consecuencia directa de esta integración, la empresa combinada se posicionará como el tercer actor más grande de la televisión en Estados Unidos en términos de cuota de pantalla, alterando la dinámica competitiva del mercado audiovisual norteamericano.
Lachlan K. Murdoch, presidente ejecutivo de Fox, ha descrito la firma de este acuerdo como un "momento decisivo" para la corporación. Según Murdoch, esta adquisición no es un movimiento aislado, sino una extensión natural de la estrategia deliberada y enfocada que la empresa ha estado implementando durante casi una década. El ejecutivo recordó que en el año 2019 la compañía realizó un giro estratégico fundamental, reorientando sus operaciones hacia la producción y difusión de noticias y deportes en directo, pilares que ahora se potenciarán con la tecnología de Roku.
Murdoch enfatizó además que esta combinación transformará la capacidad de alcance de Fox, permitiéndole incursionar en sectores verticales de alto crecimiento. A juicio del presidente ejecutivo, este movimiento supondrá un cambio cualitativo en el perfil de crecimiento global de la organización, permitiéndole adaptarse mejor a las tendencias de consumo digital y streaming.
Por su parte, Anthony Wood, fundador y director ejecutivo de Roku, expresó que la fusión proporcionará a la plataforma la capacidad de escalar sus operaciones con mayor rapidez. Wood señaló que esta unión permitirá innovar de manera más agresiva, beneficiando tanto a los espectadores que utilizan la interfaz de Roku como a los anunciantes que buscan espacios publicitarios más eficientes y segmentados.
Como parte de los acuerdos de transición y gobernanza, Anthony Wood no abandonará la organización, sino que mantendrá un papel activo en la nueva empresa y se integrará formalmente a la junta directiva de Fox.
Finalmente, el acuerdo detalla la estructura de propiedad tras el cierre de la operación. Se ha establecido que los actuales accionistas de Fox poseerán aproximadamente el 73% de la empresa resultante, mientras que los accionistas de Roku conservarán cerca del 27% de la propiedad de la nueva entidad tecnológica y mediática.

