La Administración de Servicios Portuarios de Bolivia (ASP-B) ha emitido un informe oficial alertando sobre las repercusiones logísticas derivadas de los bloqueos de caminos que afectan actualmente al país. Según la entidad, estas interrupciones en las vías de transporte han provocado una acumulación significativa de carga en el Terminal Portuario Arica, ubicado en Chile, lo que ha llevado a la implementación de medidas restrictivas en el manejo de las importaciones bolivianas.
La situación ha alcanzado un punto crítico que obligó a la ASP-B a suspender, de manera temporal, la tramitación de todas las solicitudes relacionadas con la desconsolidación de contenedores que transportan carga de importación destinada a Bolivia. Esta decisión responde a la necesidad de gestionar la crisis de espacio que atraviesa la terminal portuaria debido a la imposibilidad de evacuar las mercancías hacia el interior del territorio boliviano.
De acuerdo con la información proporcionada por la Empresa Portuaria Arica (EPA), mediante una nota oficial remitida a las autoridades bolivianas, el flujo habitual de salida de mercancías se ha visto severamente interrumpido. Esta situación ha derivado en que el puerto alcance niveles extraordinarios de ocupación, llegando al 120% de su capacidad instalada. Este porcentaje indica que el terminal ha superado ampliamente sus límites operativos normales, lo que impacta directamente en las maniobras logísticas y reduce drásticamente la disponibilidad de las áreas operativas necesarias para el movimiento de carga.
Ante este escenario de saturación, la EPA ha implementado una medida de contingencia diseñada específicamente para resguardar la continuidad operativa del puerto. El plan de emergencia consiste en la reasignación de espacios físicos dentro de la terminal. De esta manera, el sector que habitualmente está destinado a las labores de desconsolidación de contenedores será utilizado temporalmente como zona de almacenamiento para contenedores llenos que contienen carga de importación boliviana.
Esta reconfiguración del espacio operativo implica que las actividades de desconsolidación —proceso fundamental para el despacho de mercancías— queden pausadas mientras el área sea utilizada para mitigar el hacinamiento de los contenedores llenos. La ASP-B ha enfatizado que esta medida se mantendrá vigente mientras persistan las actuales condiciones de congestión portuaria, las cuales están directamente vinculadas a la situación de los caminos en el país.
El comunicado emitido por la ASP-B ha sido dirigido de manera formal a todos los actores involucrados en la cadena de comercio exterior. Entre los destinatarios se encuentran los operadores de comercio exterior, los importadores, los despachantes de aduana, los usuarios habituales del puerto y el público en general. El objetivo de esta comunicación es informar sobre la imposibilidad temporal de procesar las solicitudes de desconsolidación y advertir sobre las complicaciones logísticas que conlleva la saturación del terminal.
La crisis de espacio en el Puerto de Arica pone de relieve la dependencia de la continuidad de las rutas terrestres para mantener la fluidez del comercio exterior boliviano. Con una ocupación del 120%, la operatividad del puerto se encuentra comprometida, obligando a las administraciones portuarias a priorizar el almacenamiento sobre el procesamiento de la carga para evitar un colapso total de las instalaciones.
En resumen, la suspensión de los trámites de desconsolidación es una respuesta directa a la falta de espacio operativo provocado por la acumulación de contenedores que no han podido ser trasladados debido a los bloqueos. La ASP-B y la EPA mantienen la coordinación para monitorear la situación y restablecer la normalidad en las operaciones logísticas una vez que las condiciones de congestión disminuyan y se liberen las áreas operativas del terminal.


