El estado de Oaxaca se ha visto sacudido por un nuevo acto de violencia dirigida contra funcionarios públicos. El presidente municipal de San Miguel Amatitlán, Joel Ángel Bravo Martínez, fue asesinado a tiros este sábado 13 de junio de 2026. El ataque ocurrió en el municipio que el funcionario gobernaba, en una zona del sur de México caracterizada por una fuerte presencia de grupos criminales.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) fue la encargada de confirmar el fallecimiento de Bravo Martínez, quien tenía 53 años de edad. De acuerdo con los primeros reportes emitidos por las autoridades, el crimen se perpetró durante las horas de la mañana, cuando un grupo de hombres armados irrumpió y atacó al alcalde en su propio domicilio. A pesar de la gravedad del suceso, la autoridad estatal no ha proporcionado detalles específicos sobre las circunstancias exactas en las que se desarrolló el atentado ni el número preciso de agresores involucrados.
Ante la magnitud del evento, la Fiscalía estatal emitió un comunicado oficial informando que ya se han iniciado las investigaciones pertinentes, clasificando el caso bajo la categoría de "delitos de alto impacto". Para asegurar la correcta recolección de indicios, la FGEO desplegó equipos especializados de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) y personal del Instituto de Servicios Periciales. Estos equipos fueron enviados al domicilio del edil para realizar el procesamiento exhaustivo de la escena del crimen y la recolección de todas las evidencias físicas que permitan esclarecer los hechos. De manera complementaria, se ha implementado un despliegue de fuerzas de seguridad en la zona para reforzar la vigilancia.
Este asesinato no parece ser un hecho aislado, sino que se produce en un contexto de amenazas previas. Según reportes de medios locales, el pasado 22 de mayo, Joel Ángel Bravo Martínez fue víctima de una agresión armada mientras viajaba por la carretera Acatlán-Oaxaca. En aquel incidente, hombres armados interceptaron el vehículo oficial, procediendo a golpear físicamente tanto al alcalde como a varios integrantes de su equipo de trabajo.
Tras aquel episodio de violencia en carretera, medios de comunicación nacionales señalaron que el presidente municipal había manifestado una profunda preocupación por su integridad física y la de su equipo. Debido a este riesgo inminente, Bravo Martínez habría solicitado formalmente protección a las autoridades estatales para evitar que las amenazas se materializaran en un ataque mayor. Sin embargo, estas solicitudes de resguardo no fueron suficientes para evitar el desenlace ocurrido este sábado.
La región donde se ubica San Miguel Amatitlán es conocida por ser un escenario de constantes disputas entre grupos narcocriminales. Estas organizaciones se enfrentan violentamente por el control de las rutas de tráfico de drogas que atraviesan la zona, lo que incrementa la vulnerabilidad de las autoridades locales que operan en estos territorios.
Por su parte, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, reaccionó al crimen condenando "enérgicamente" el asesinato del edil. El mandatario estatal aseguró que ha dado instrucciones precisas a las autoridades competentes para que el crimen sea investigado a fondo y no quede impune. En sus declaraciones, Jara enfatizó el compromiso del estado con el orden legal, afirmando que "en Oaxaca no permitiremos que la violencia se imponga sobre la ley ni sobre la voluntad de nuestras comunidades".
En cuanto a su trayectoria política, Joel Ángel Bravo Martínez militaba en el Partido Acción Nacional (PAN). Había llegado al cargo de presidente municipal tras participar en las elecciones de 2024, donde fue candidato por la coalición integrada por el PAN, el PRI y el PRD.
Hasta el cierre de este reporte, las autoridades judiciales y policiales no han informado sobre la detención de sospechosos ni han determinado el móvil exacto del crimen, aunque las investigaciones continúan enfocadas en el entorno de seguridad y las actividades criminales de la zona.


