La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) ha formalizado la solicitud de ajuste en los precios de los hidrocarburos para el próximo mes de julio. Esta petición, presentada este viernes, contempla variaciones mixtas dependiendo del tipo de combustible, con incrementos previstos para el diésel, la gasolina súper y el gas licuado, mientras que la gasolina regular experimentaría una ligera reducción.
De acuerdo con el anuncio oficial de la entidad estatal, el proceso se encuentra ahora en la etapa de revisión por parte de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep). Será este ente regulador el encargado de analizar la solicitud y emitir la aprobación final para que los cambios tarifarios entren en vigor al cierre del mes actual.
En el detalle de la propuesta presentada por Recope, se especifica que, de aprobarse la solicitud, el litro de gasolina regular registraría una disminución de ¢1, lo que situaría su precio final en ¢755. Por el contrario, el panorama para otros combustibles es al alza. La gasolina súper tendría un incremento de ¢3 por litro, alcanzando un precio de ¢756.
El producto que registraría el aumento más significativo en términos de litros es el diésel, el cual subiría ¢13, ubicándose así en ¢683 por litro. Asimismo, el costo del cilindro de gas de 25 libras también se vería afectado con un incremento de ¢88, lo que elevaría su precio final a ¢7.487.
La entidad refinadora explicó que estas proyecciones y la solicitud de ajuste responden directamente a la evolución reciente de las tarifas internacionales de los combustibles. Específicamente, los ajustes propuestos reflejan las fluctuaciones registradas en el mercado global entre el 8 de mayo y el 11 de junio, periodo que fue utilizado como base para realizar el estudio tarifario correspondiente.
Al respecto, la presidenta ejecutiva de Recope, Karla Montero, señaló que los mercados internacionales continúan manifestando una alta sensibilidad ante diversos factores, principalmente de carácter económico y geopolítico. La jerarca indicó que, aunque se han observado comportamientos distintos entre los diversos productos energéticos, es fundamental recordar que Costa Rica dispone de mecanismos diseñados para amortiguar parcialmente estas fluctuaciones externas y brindar una capa de protección a los consumidores finales.
Montero detalló que, tras las fuertes presiones registradas durante el mes anterior, los mercados internacionales han comenzado a mostrar señales de estabilización. Sin embargo, aclaró que la tendencia acumulada durante el periodo analizado para el ajuste fue diferente para cada uno de los productos, lo que justifica las variaciones ascendentes y descendentes solicitadas a la Aresep.
La funcionaria enfatizó que el país cuenta con elementos técnicos y financieros capaces de contener parte del impacto derivado de las condiciones externas del mercado. Entre estos factores, la presidenta ejecutiva citó la existencia de un tipo de cambio más favorable y la vigencia de contratos de flete con tarifas que ya han sido previamente definidas, lo que evita que el costo del transporte impacte de forma más agresiva en el precio final.
Además, uno de los puntos más relevantes mencionados por la jerarquía de Recope es la existencia de una devolución cercana a los ¢12.000 millones en beneficio de los usuarios. Este monto se continúa aplicando mediante el diferencial tarifario, mecanismo que se mantendrá activo durante los próximos meses para mitigar los costos que enfrentan los consumidores.
En resumen, la solicitud de Recope para julio busca alinear los precios internos con la realidad del mercado internacional, apoyándose en los mecanismos de estabilización y los beneficios acumulados para evitar que el impacto sea mayor para la población costarricense. La decisión final queda ahora sujeta a la resolución de la Aresep.


