El espacio político peronista se encuentra en un momento de definiciones y tensiones internas mientras se aproxima este miércoles el primer aniversario de la condena contra la ex presidenta Cristina Kirchner. En este contexto, diversas voces dentro del peronismo han comenzado a recomendar que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, realice una visita a San José 1111, el domicilio donde la ex mandataria cumple su arresto domiciliario.
La relación entre el gobernador bonaerense y la ex presidenta ha atravesado un periodo de notable enfriamiento. Desde que se dispuso la medida de arresto domiciliario el pasado 2 de octubre, Kicillof ha acudido a visitar a Cristina en una sola oportunidad. Este encuentro se caracterizó por una marcada discreción, ya que no se difundieron fotografías de la reunión, marcando un contraste significativo con la extensa lista de visitas y encuentros que la propia ex presidenta ha hecho públicos desde el inicio de su detención. Aquella única reunión fue interpretada como una evidencia clara de la frialdad que ha pasado a dominar el vínculo entre ambos líderes, una distancia que se ha mantenido sin cambios durante los últimos ocho meses.
Ante la proximidad del aniversario de la condena, sectores del peronismo sugieren que Kicillof realice un gesto político concreto y solicite formalmente una reunión con Cristina Kirchner. Según se indica, esta es una jugada que la ex presidenta ha estado esperando durante meses, buscando una señal de acercamiento por parte del gobernador. La situación adquiere mayor relevancia electoral, ya que Kicillof se posiciona actualmente como el único candidato del peronismo para el año 2027 que aún no ha visitado a la ex mandataria en su residencia de Constitución.
Por otro lado, el clima de interna dentro del espacio sigue siendo palpable. A pesar de que existieron conversaciones entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner, motivadas por el velorio del Indio Solari —información que fue anticipada en exclusiva por LPO—, estas gestiones no fueron suficientes para resolver las diferencias profundas que separan a ambos sectores. El diálogo puntual sobre el evento fúnebre no logró borrar la interna política que persiste entre el gobernador y el entorno del hijo mayor de la ex presidenta.
En paralelo a estas tensiones internas, el peronismo ha organizado una serie de actividades institucionales y movilizaciones para conmemorar la semana del aniversario de la condena y exigir la libertad de Cristina Kirchner. En el ámbito legislativo, el bloque peronista tiene previsto llevar a cabo una conferencia de prensa en el Senado con el objetivo de repudiar formalmente el fallo judicial. Como parte de estas acciones, el bloque ya ha procedido a enviar una carta dirigida tanto a la Corte Suprema de Justicia como al Consejo de la Magistratura.
Finalmente, la estrategia de movilización se extenderá a las calles. Tras mantener una reunión en la sede del Partido Justicialista (PJ), dirigentes representativos del peronismo y del kirchnerismo han resuelto organizar una convocatoria masiva para el próximo 20 de junio. La movilización tendrá lugar en el Parque Lezama, coincidiendo con el cumplimiento de un año de la prisión domiciliaria de la ex presidenta. Este evento busca consolidar el apoyo popular y político en torno a la figura de Cristina Kirchner en un momento de fragilidad en los vínculos internos del movimiento.


