A solo dos días de que la Ciudad de México se convierta en el epicentro del fútbol mundial con la inauguración de la Copa del Mundo, un clima de incertidumbre y tensión social envuelve a la capital mexicana. Una serie de protestas intensificadas, encabezadas por maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), amenaza con complicar la logística y el desarrollo del arranque del torneo, en el cual México actúa como anfitrión compartido junto con Estados Unidos y Canadá.
Las manifestaciones, que se han prolongado por más de un mes, surgieron tras la entrega de un pliego petitorio al Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. La CNTE, un bloque disidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), advirtió que intensificaría sus acciones si sus demandas no eran atendidas. Hasta la fecha, el organismo ha organizado una diversidad de acciones que incluyen marchas, bloqueos viales, la toma de casetas en carreteras y plantones frente a diversos edificios públicos, enfrentamientos que han dejado como saldo pintas, daños materiales y fuertes tensiones con los cuerpos policiales.
El núcleo del conflicto radica en el pliego petitorio entregado el pasado 1 de mayo, durante la conmemoración del Día del Trabajo. Entre las demandas principales, los docentes exigen la eliminación de la ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) aprobada en 2007 bajo la administración de Felipe Calderón. Asimismo, solicitan la derogación de las reformas educativas implementadas durante las presidencias de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.
Más allá de los cambios legislativos, la CNTE exige el restablecimiento de un sistema solidario de pensiones, rechazando el modelo actual basado en cuentas individuales. A esto se suma una solicitud de aumento salarial del 100 % y la reinstalación inmediata de los profesores que fueron cesados de sus puestos. Este conflicto no es nuevo; en 2013, el gremio ya había protestado contra la reforma de Peña Nieto que permitía el cese de docentes basándose en evaluaciones periódicas. Aunque López Obrador prometió revertir dicha legislación al asumir el poder en 2018, la CNTE sostiene que las medidas adoptadas no resolvieron los problemas de fondo.
Desde la administración de Claudia Sheinbaum, la respuesta ha sido la instalación de mesas de diálogo coordinadas por las secretarías de Gobernación (Segob) y de Educación Pública (SEP), en conjunto con el ISSSTE. A pesar de los esfuerzos, no se ha logrado un acuerdo. La presidenta Sheinbaum ha sido clara respecto a las limitaciones financieras del Estado, señalando que, si bien existe la voluntad de fortalecer la educación pública, el presupuesto disponible no permite cubrir la totalidad de las demandas magisteriales.
En el marco de estas negociaciones, el Gobierno propuso el fortalecimiento de PENSIONISSSTE y la creación de una aseguradora pública especializada en pensiones, propuestas que fueron rechazadas por los maestros. Recientemente, el Gobierno defendió un aumento salarial proyectado del 10 % para 2025 y del 9 % para 2026, pero estas cifras resultaron insuficientes para el sector docente.
La preocupación aumenta debido a que la CNTE ha convocado a una gran marcha este jueves, coincidiendo con la inauguración del Mundial, con destino al Estadio Azteca. A esta jornada podrían sumarse otros sectores inconformes, como transportistas y productores de alimentos, además de colectivos de madres buscadoras, quienes critican que el Gobierno priorice el evento deportivo sobre la localización de personas desaparecidas.
Ante este panorama, la presidenta Sheinbaum ha asegurado que su Gobierno mantendrá la apertura al diálogo y que no habrá represión contra los manifestantes. No obstante, ha advertido sobre la presencia de grupos externos que buscarían provocar a las autoridades para generar una narrativa internacional de represión justo antes del evento. Para mitigar el impacto en la movilidad y el orden público, el Gobierno Federal decretó la suspensión de actividades en oficinas federales para este jueves, medida que fue acompañada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que también suspendió sus labores.
El análisis político coincide en la complejidad del escenario. Gustavo López Montiel, politólogo y profesor del Tecnológico de Monterrey, señala que la CNTE está aprovechando la visibilidad global del Mundial para elevar la presión sobre el Gobierno y obtener mejores condiciones de negociación. Según el analista, la probabilidad de que las protestas se desactiven antes del silbatazo inicial en el Estadio Azteca es escasa, dado el volumen de grupos sociales que se han sumado a la causa.
Mientras la Ciudad de México se prepara para recibir a miles de turistas y albergar otros cuatro encuentros los días 17, 24 y 30 de junio, así como el 5 de julio, el Gobierno de la capital, encabezado por Clara Brugada, enfrenta el desafío de garantizar tanto la seguridad del evento como el derecho constitucional a la protesta.


