Una sesión de la Comisión de Movilidad Urbana en Mar del Plata terminó en un escenario de caos y violencia, marcando un episodio crítico en el debate sobre la regulación del transporte en el partido de General Pueyrredón. El enfrentamiento, que involucró a taxistas y choferes de aplicaciones de transporte, trascendió los muros del recinto luego de que circulara un video que registró escenas de patadas, empujones y trompadas entre los asistentes.
Ante la repercusión de las imágenes, el presidente del Honorable Concejo Deliberante, Emiliano Recalt, manifestó su tajante rechazo a lo ocurrido durante la jornada del lunes. El funcionario, perteneciente a La Libertad Avanza, aseguró que el sentimiento de repudio es compartido por la totalidad de sus colegas legisladores. “Hablando con todos los concejales, es una situación que repudiamos”, subrayó Recalt, enfatizando la gravedad de que un espacio de debate institucional se convierta en un escenario de agresiones físicas.
Los incidentes se produjeron apenas media hora después de haber comenzado la sesión, específicamente en el sector destinado a los asistentes. El objetivo central de la reunión era discutir diversos proyectos destinados a regular el funcionamiento de las plataformas de viajes en la ciudad balnearia. Según se informó, esta no era la primera vez que el tema se ponía sobre la mesa, ya que la discusión sobre el transporte urbano había tenido tratamientos previos en el cuerpo legislativo.
Desde la presidencia del Concejo Deliberante, Recalt intentó analizar el episodio no solo como un hecho de violencia, sino como el síntoma de una disputa económica y social profunda. El funcionario señaló que todas las partes involucradas son, fundamentalmente, trabajadores que buscan el sustento para sus familias. En este sentido, asumió la responsabilidad institucional del organismo que preside para hallar una salida al conflicto, prometiendo que el debate continuará hasta brindar certidumbre y seguridad jurídica tanto a los prestadores como a los vecinos de la ciudad.
Por su parte, el concejal de la Coalición Cívica (CC), Guido García, quien preside la Comisión de Movilidad Urbana, brindó detalles sobre el desarrollo de la reunión. Según relató, la sesión inició en un clima de cordialidad donde cada sector pudo exponer sus propuestas regulatorias. El temario incluía una iniciativa de la Coalición Cívica para regular las aplicaciones de transporte en General Pueyrredón y un proyecto de la Unión Cívica Radical (UCR) orientado a modificar la normativa vigente para los taxistas.
Sin embargo, el consenso se quebró abruptamente durante la intervención de Facundo Setzes, referente de los conductores de aplicaciones. Según explicó García, Setzes manifestó que existían fallos de la corte que validaban la legalidad de su actividad. Esta afirmación desencadenó una reacción hostil por parte de los taxistas presentes, quienes respondieron con silbidos y expresiones despectivas, precipitando el estallido de la violencia.
Las imágenes capturadas en el video muestran el momento en que Setzes se enfrenta físicamente con varios taxistas, llegando incluso a golpear con el puño en el rostro a una mujer. En el registro audiovisual se puede escuchar al propio concejal García implorar calma a los presentes, exclamando: “Muchachos, por favor”, aunque sus intentos por contener la situación resultaron insuficientes. García coincidió con Recalt en el repudio a los hechos, lamentando que no se haya podido mantener el marco de escucha que había prevalecido en reuniones anteriores.
El fondo del conflicto radica en una contradicción normativa que el cuerpo legislativo debe resolver. Actualmente, existe una ordenanza que prohíbe la actividad de las plataformas digitales de transporte en el partido. No obstante, la realidad del mercado es distinta: las aplicaciones operan bajo una lógica propia que la norma actual no logra contener ni regular. Esta tensión entre la prohibición formal y la operatividad real del servicio es lo que ha generado la fricción constante entre los sectores.
El Concejo Deliberante reconoce que este episodio no es un hecho aislado, sino el reflejo de una problemática compleja. Recalt subrayó que, en esta ecuación, también deben considerarse los intereses de los usuarios que ya consumen estos servicios. El objetivo final de los legisladores es encontrar una solución integradora donde el taxista no perciba el nuevo modelo de transporte como una amenaza, sino que se logre una convivencia armoniosa, similar a la que ocurre en otras ciudades del mundo. El presidente del Concejo concluyó que la clave para resolver la crisis reside en la amplitud del debate y en la capacidad de escuchar todas las voces y proyectos involucrados.


