La ciudad de Camagüey, conocida tradicionalmente como la Ciudad de los Tinajones, se convirtió una vez más en el epicentro de encuentro para los profesionales del Derecho. Como ocurre cada año, el 8 de junio se conmemoró una fecha de gran relevancia para el gremio jurídico, vinculada a la trayectoria de Ignacio Agramonte Loynaz, quien el 8 de junio de 1865 defendió su tesis para obtener el título de Licenciado en Derecho Civil y Canónico.
El acto conmemorativo tuvo lugar en el céntrico parque que lleva el nombre del héroe epónimo, un espacio simbólico donde se congregaron los juristas para reflexionar sobre su labor y recibir distinciones relacionadas con su desempeño profesional. Durante la ceremonia, se hizo entrega del reconocimiento a Camagüey como Provincia Destacada en el quehacer de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, un galardón que subraya la eficiencia y el compromiso de los profesionales del derecho en dicha región. Asimismo, en el marco de este evento, Jesús Guerra Muñoz fue distinguido con la Distinción Salvador Cisneros Betancourt, resaltando su trayectoria y aportes al ámbito legal.
En el marco de las intervenciones, Jesús Alberto Acosta Leyva, quien se desempeña como presidente de la Junta Directiva Provincial de la Unión de Juristas, pronunció un discurso en el que destacó la influencia y la obra del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Acosta Leyva señaló a Castro Ruz como un defensor incansable de la justicia social, vinculando este legado con la misión actual de los juristas. El presidente de la Junta Directiva enfatizó que la labor del gremio no debe quedar restringida únicamente a los espacios físicos de los tribunales o al entorno académico de las aulas, sino que posee una dimensión más amplia y profunda.
Según las palabras de Acosta Leyva, los profesionales del Derecho deben concebirse y actuar como guardianes de la dignidad humana. Esta visión desplaza el enfoque del ejercicio legal desde una mera aplicación técnica de la norma hacia una responsabilidad ética y social, donde la protección de la persona y sus derechos fundamentales sea la prioridad central de su práctica diaria.
Además de reflexionar sobre la naturaleza de su profesión, el directivo reiteró el firme compromiso de la organización con la formación de las nuevas generaciones de juristas. La preparación de los jóvenes profesionales se presenta como un eje fundamental para garantizar la continuidad de un sistema legal sólido y coherente con los valores de la sociedad. En este sentido, Acosta Leyva reconoció la labor fundamental de aquellos profesionales que, desde el ejercicio cotidiano del Derecho, contribuyen activamente al fortalecimiento de la justicia y la legalidad, así como a la defensa de los valores sociales que rigen la nación.
El evento no solo sirvió como un espacio para la entrega de premios, sino como una plataforma para reafirmar la misión del gremio en la actualidad. Se subrayó que el ejercicio del Derecho es una herramienta esencial para mantener el orden jurídico y asegurar que la legalidad prevalezca en todas las instancias de la vida social.
En conclusión, esta fecha significativa permitió a los juristas de Camagüey reafirmar su voluntad de continuar trabajando arduamente en la construcción de una cultura jurídica sólida. Este esfuerzo se orienta a estar plenamente al servicio de la Revolución y de los principios de justicia social que distinguen a la nación, asegurando que la labor legal sea un pilar fundamental para el bienestar colectivo y el respeto a la normativa vigente.


